Edición_41
Para diversos expertos, la inteligencia artificial ha sido un tema de debate, ya que a pesar que significa el mayor reto tecnológico de la historia con múltiples ventajas, también podría representar un posible peligro en el futuro, incluso pudiendo superar a la inteligencia biológica (humana). Al estar inmersos en la cuarta revolución industrial, es imposible que lo físico, humano y digital no crucen sus caminos. Esto además lleva a que se produzca una aceleración científica que, desde mediados de los cincuenta, viene adentrándose cada vez más en el trabajo de la inteligencia artificial. En la actualidad, este escenario ya se desarrolla en diversos ámbitos del mercado chileno, sin ir más lejos muchas tiendas del retail tienen implementados sistemas de pago totalmente computarizados, en donde ya no se necesita de un capital humano para desarrollar la tarea. La gran diferencia entre la IA y la inteligencia humana radica en los índices de precisión y racionalidad; la inteligencia artificial al tener un origen computacional tiene un mayor porcentaje de asertividad para la toma de decisiones y mejora de los procedimientos. En cambio, la inteligencia biológica al ser inherente al ser humano, es mucho más emocional, impulsiva y regida por lo sentimientos. Lo que provocaría muchos más errores en los trabajos realizados. En términos comunes, la inteligencia es la aptitud para tratar con símbolos y relaciones abstractas, para aprender y para enfrentarse con nuevos requerimientos. Una de las principales preocupaciones que genera el empoderamiento masivo de la IA, es el escenario hipotético que se podría dar al verse reemplazado el trabajo humano por el robotizado o mecanizado. Dado que la presencia de las personas no sería necesaria para desarrollar las diferentes labores. En el reciente Congreso del Futuro 2018, uno de los temas principales a debatir fue el alcance real que puede tener la inteligencia artificial, en donde se dio una charla al público demostrando que un robot puede mantener una comunicación fluida con una persona común y corriente. 31 www.revistaemprende.cl ¿Sociedad robótica? ci r tic El encargado de realizar este experimento fue el profesor Hiroshi Ishiguro, director de Laborat, quien dio una catedra a los asistentes a través de un robot androide que lo caracterizaba. En sus palabras el experto planteaba la posibilidad de desarrollar en un futuro sociedades robóticas, donde los humanoides y androides caminen junto a las personas y les brinden diferentes servicios a la gente en la sociedad. Otro punto a destacar que Ishiguro expuso en su charla, fue que para poder crear este tipo de tecnología se debe estudiar la semejanza humana. Específicamente las funciones básicas del cerebro, por lo cual los investigadores de robótica necesitan desarrollar robots basados en sus hipótesis, estudiando así la neurociencia y la ciencia cognitiva, para luego crear el robot humanoide. El profesor inició su proyecto en el año 2004 con el fin de poder fabricar androides. Estos tienen un mecanismo complejo para poder imitar los movimientos y expresiones faciales humanas; luego estudió sobre el subconsciente y los movimientos reactivos del humano y las implementó en el robot. Para medir el movimiento humano utilizan sistemas de captura de movimiento y hacen copias de este para el androide. Actualmente es el modelo neurocientífico el utilizado para controlar cuerpos complejos en el humano, mejorando también el programa del computador. Sin embargo, también tienen que implementar estados mentales al androide y enseñar los cambios emocionales, para poder mejorar la semejanza humana del robot, trabajando en conjunto un neurocientífico y un científico cognitivo. Se puede decir que a medida que pasa el tiempo la inteligencia humana desarrolla mejoras en las máquinas, tratando de construir una inteligencia artificial parecida a la humana, todo con el fin de generar mayores avances en lo tecnológico y profundizar en futuros alcances de la IA.
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