Edición_41

33 www.revistaemprende.cl Usando la inteligencia espiritual Creencias relacionadas con la cultura de la prosperidad Sanando aprendizajes de infancia Conectarse con la gratitud 2.-Creer que el entorno o los otros son responsables de lo que vivo. 3.-Creer que no merezco o no tengo derecho a las cosas buenas de la vida. 4.-Creer que tengo que luchar compitiendo con otros y con el mundo para obtener lo que deseo. 5.-Creer que son ciertas algunas proposiciones no demostradas. “El primer nivel de la inteligencia es el más básico y lo compartimos con los animales, está basado en nuestros instintos, es una inteligencia primitiva, pre-racional, pero necesaria y muy importante para la supervivencia. El segundo nivel de la inteligencia ya es exclusiva de los humanos, son todas las inteligencias múltiples basadas en la mente, son inteligencias intelectuales, está basada en nuestra capacidad de razonamiento, en lo cognitivo, en nuestro pensamiento lógico, nos sirve para controlar y medir el mundo. El tercer nivel de la inteligencia se corresponde con la inteligencia espiritual, es exclusivamente humana y está basada en la sabiduría, nuestra capacidad de visión holística de la realidad profunda, de comprensión de contextos, es la capacidad de trascendencia, de ir más allá de lo biofísico y social, más allá del cuerpo y las emociones. Es la única que puede darle sentido espiritual a la vida, es decir, generar sentido trascendente para vivir, alimentar la integridad de nuestra conciencia”. Con las creencias que alimentan la Cultura de la Prosperidad, crecemos, nos desarrollamos, nos sentimos capaces, nos arriesgamos a hacer cosas, nos liberamos, e indican que tenemos opciones, tenemos control sobre nuestras vidas, circunstancias y sobre nuestros pensamientos, sentimientos o acciones. 1.-Creer que contamos con opciones. 2.-Creer que somos responsables de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. 3.-Creer que merecemos todo lo bueno. 4.-Creer que lo que ha de ser para mí será en el momento perfecto. 5.-Creer que soy uno con el todo. Bert Hellinger, psicoterapeuta alemán, en su obra Éxito en la vida, éxito en los negocios, expone ampliamente las razones de fondo que en muchas oportunidades nos impiden atraer y sostener en crecimiento la abundancia y la prosperidad en nuestras vidas. El autor indica que el dinero, la madre y la vida son energías equivalentes, de tal manera que así como tratamos a la madre, así nos trata la vida y el dinero. El dinero viene de la madre. Los órdenes de la abundancia son los siguientes: 1.-Asentir (aceptar y agradecer) a todo como es y a todos como son. 2.-Equilibrando el dar y tomar. 3.-Respetar al ancestro. El dinero, es energía y puede no estar disponible por diferentes motivos, que es importante conocer: Asumir deudas familiares que no te corresponde llevar, por no haberlas causado. No permitirte prosperar por fidelidad a una familia en la que no hubo prosperidad económica en el pasado, por sentirte culpable. No poder tomar al padre o madre biológicos. Tomar a la madre es contactar con el éxito y el dinero. Tomar al padre nos abre a la fuerza de la realización profesional. Otros motivos que impiden la cabida al dinero como energía en nuestras vidas incluyen estar en identidad y representando el sentir de un excluido (fracaso, rechazo, no ser suficientemente bueno, entre otros). La compensación inconscientemente seria la búsqueda del fracaso. No honrar al país de origen, ya que es sinónimo de no poder tomar y honrar a la madre y a los antepasados. “Cuando la gratitud se convierte en una forma de vida, toda la abundancia material y espiritual vibran al unísono, tu poder personal se combina con los poderes del Universo para sanar al mundo, a medida que tú mismo sanas. La expresión de la gratitud genera un campo de resonancia que unifica y da poder a tu visión de transformación personal y universal”. María Alejandra Briceño La Corte Co-Creadora de Humanizarse A.C. www.humanizarseac.org humanizarsemablc@gmail.com

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