5 tips para que un empresario se pueda ir de vacaciones

Cuando un emprendedor decide independizarse e iniciar un negocio propio, suele pensar que tendrá más libertad al no tener que depender de nadie. Sin embargo, después de algunos meses se da cuenta de que su nueva empresa lo absorbe por completo.

De hecho, en un mercado tan competitivo como el actual, uno de los mayores desafíos para todo emprendedor es equilibrar el trabajo y la vida personal, entendiendo que quiere estar en todos los aspectos del negocio para asegurarse de que no haya errores.

Lo cierto es que para tener un negocio exitoso sin que esto afecte a tu salud física o mental, debes aprender a confiar en tus trabajadores. Como empresario, deberías tener la libertad de tomar vacaciones sin que eso afecte el normal funcionamiento del negocio, el trato al cliente o las ventas. Para ello se debe capacitar adecuadamente a los empleados, confiar en su capacidad y aprender a delegar, uno de los rasgos característicos de un buen líder.

1. Analiza tus temores

Lo que impide a un empresario alejarse de su negocio pueden ser factores reales -como el hecho de que sus empleados no estén lo suficientemente capacitados-, pero también puede tratarse de temores infundados. Analiza si tus miedos son genuinos y trabaja con tu equipo para que desarrollen las competencias necesarias que te permitan ausentarte de tu negocio con total tranquilidad.

2. Comienza con un período de prueba

Puedes iniciar con una tarde libre o un par de días. Esta es una buena oportunidad para observar qué aspectos son los que fallan cuando estás ausente y trabajar en ellos antes de tomar unas vacaciones de varios días. Analiza qué procesos son los más críticos e identifica a los trabajadores mejor capacitados para abordarlos.

3. Designa un reemplazo

Habla con tus trabajadores y analicen -en conjunto- las cuestiones en las que podrían sentirse inseguros de manejar solos, y trabajen en fortalecerlas. Define qué tareas deberá realizar cada uno de ellos y nombra a alguien competente para que quede a cargo del funcionamiento general. Lo importante es que las estructuras que ya han demostrado ser efectivas no se vean afectadas con tu ausencia.

4. Establece un momento del día para comunicarte

Para que tu equipo y tú estén más tranquilos, designa un horario específico en el que harás una llamada para verificar que todo esté en orden y puedas resolver dudas. Establece desde un principio que esta será la única comunicación que tendrás con ellos. Esto, además de permitirte estar presente, hará sentir a tus trabajadores que confías en ellos.

5. Desconéctate

Sabemos que -como empresario- es difícil desconectarse del todo, y hacerlo podría estresarte más por la incertidumbre de no responder a alguna llamada importante. En ese sentido, lo ideal sería avisar a tus clientes que estarás fuera, pero que la persona a cargo los atenderá con gusto. También puedes programar una respuesta automática en tu correo electrónico para que todos los mensajes que recibas sean atendidos.

En caso de que esto no sea posible, define horarios para revisar tus mensajes y responder algunos de ellos, pero recuerda que estás de vacaciones: destina gran parte del día a olvidarte de tu negocio por completo y disfrutar de un merecido descanso.

Como empresario, aprender a delegar suele ser la parte más difícil para ausentarte de tu negocio. Debes confiar en que, si has capacitado a tus empleados, estos cumplirán bien con sus funciones sin tu supervisión y podrán cubrir parte de tu trabajo mientras estás ausente. Tener un equilibrio entre trabajo y vida personal es necesario para el buen funcionamiento de tu empresa.

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