Las Pymes somos familias

 Las Pymes somos familias

Durante los últimos meses, en nuestro trabajo cotidiano, desde PROPYME hemos observado el cómo la pandemia ha ido destruyendo el trabajo de años de miles de micro, pequeños y medianos empresarios de diversos rubros y regiones del país, quienes por décadas han contribuido a la generación de empleo y a la economía del país.

Lamentablemente para nuestro país, esta pandemia nos encontró en un clima de desunión nacional, con un conflicto social en las calles, con una clase política con poca credibilidad, con un plebiscito y diversas elecciones a la vuelta de la esquina y con una polarización de ideas que poco aporta al debate de fondo: brindar una mejor calidad de vida a las chilenas y chilenos.

El concepto “acuerdo nacional” lamentablemente ya se encuentra bastante desprestigiado, así es que me inclino en trabajar y ser parte de una “ruta país”,  independiente del gobierno de turno, en donde sus principales ejes deban ser: salir de la crisis sanitaria, brindar soluciones reales a la ciudadanía y volver a recobrar la confianza en las autoridades. Tres pilares que, a mi modo de ver, serán vitales, para construir un nuevo país post pandemia y en donde todos los sectores puedan ser escuchados y considerados.

Hoy nuestro sector a nivel nacional está de rodillas frente a la pandemia. Son miles los empresarios Mipymes que están imposibilitados de brindar servicios a sus clientes, con flujos de caja y facturas en cero, pero a la vez tratando de mantener a sus equipos de labores en sus puestos de trabajo, en la línea de no aumentar el desempleo, las crisis familiares y las magras cifras económicas, expuestas durante las últimas semanas.

Una Pyme, pese a los esfuerzos que haga en lo interno, ya sea digitalización, reconversión de su giro e, incluso, que haya accedido a algunos de los mecanismos de apoyo, impulsados por el Gobierno, no podrá seguir soportando el actual escenario en los meses venideros. A las quiebras, que hoy ya son una realidad, sin duda, en el corto plazo, se sumarán cientos más, llegando a niveles impensados, que irán incubando con o sin pandemia una crisis social y económica, la cual quedará en nuestros libros de historia.

Durante los próximos días, se debatirán en el Congreso proyectos de Ley, impulsados por Hacienda, como el que establece medidas tributarias para la reactivación económica y del empleo y considera aspectos tales como la reducción transitoria del Impuesto de Primera Categoría; reducción a la mitad la tasa de Pagos Provisionales Mensuales; devolución de crédito fiscal IVA acumulado para Pymes;  y la depreciación instantánea de 100% hasta el 31 de diciembre de 2022. Estas, en su conjunto, conforman un paquete de medidas, dirigido al corazón de la liquidez de las Mipymes, el cual llamamos a que sea considerado de forma positiva por parte de las diversas bancadas, en pro de lograr mayores índices de inversión, que avizoren buenas señales de reactivación económica y, por ende, la creación de nuevas fuentes laborales, que permitan recomponer el estado de catástrofe, en el cual se encuentran las empresas de menor tamaño de nuestro país.

Las Pymes somos familias, cuya génesis fue la idea de un emprendedor sobre un negocio y que con el tiempo, junto a sus equipos de trabajo, fue creciendo, disfrutando de los aspectos positivos y  conviviendo con los sinsabores que significan ser un Pyme. Pero créanme que ante la crisis que estamos enfrentando y aunque muy familia que uno pueda ser, nosotros, los Pymes no tenemos asegurado el sueldo a fin de mes y menos contamos con la certeza de poder seguir adelante con la empresa en los meses que vienen.

Hoy nuestro país se encuentra “enfermo” y si bien hoy el sentido de urgencia nos debe instar a todos en buscar las mejores alternativas, para disminuir de forma urgente los contagios y los fallecimientos de más compatriotas, es necesario también tener claro que debemos actuar con anticipación y premura de cara a un escenario de reactivación económica y generación de empleo. Se deberá tener un plan A, B y C. Pero siempre con el convencimiento que, para salir  de esta crisis, se deberá renunciar a prejuicios e intereses particulares, abriendo paso a medidas de índole país, en donde lógicamente las Pymes aún tienen mucho que aportar.

Por Rodrigo Bon, Director Ejecutivo de PROPYME

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