Brecha digital de 21 puntos abre oportunidades para elevar la productividad en América Latina

La brecha digital en América Latina no solo se refleja en el acceso a tecnologías, sino también en la capacidad de las organizaciones para integrar datos, anticipar escenarios y tomar decisiones sobre recursos, producción y operaciones. En un contexto donde la eficiencia depende cada vez más de la información, reducir este rezago puede convertirse en una oportunidad clave para elevar la productividad regional.
Brecha digital en América Latina
La transformación digital avanza a distintas velocidades en América Latina. Mientras el desarrollo de nuevas tecnologías abre oportunidades para elevar la eficiencia de las empresas, la región todavía mantiene una distancia relevante frente a las economías más desarrolladas.
El último Índice de Desarrollo Digital del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, correspondiente a 2023, sitúa a los países latinoamericanos y caribeños en un promedio de 46,12 puntos sobre 100, frente a los 67,28 de la OCDE y 66,76 de la Unión Europea. La base IDED 2023 de CAF corresponde al Observatorio CAF del Ecosistema Digital y fue publicada como dataset regional. Authoraem
Una distancia de 21 puntos
La diferencia alcanza 21,16 puntos respecto de la OCDE y se vuelve especialmente significativa en la dimensión asociada a la economía digital, que considera aspectos como la digitalización de procesos productivos, inteligencia artificial, innovación e industrias digitales. Sercolombiano
Para las empresas, esta distancia tiene una consecuencia que va más allá de la incorporación de nuevas herramientas. La capacidad de conectar información y utilizarla para decidir dónde asignar recursos, cómo organizar una operación o cuándo anticiparse a una contingencia se ha convertido en un factor relevante para la productividad.
Brecha digital y decisiones empresariales
“Una menor digitalización no significa solamente contar con menos tecnología, sino tener menos capacidad para convertir la información en decisiones oportunas y óptimas. Cuando los datos permanecen fragmentados y la planificación depende principalmente de procesos manuales, las organizaciones pierden oportunidades relevantes para elevar la eficiencia”, explica Federico dos Reis, CEO de INFORM para Latinoamérica.
El desafío, plantea el ejecutivo, adquiere mayor complejidad en industrias donde existen múltiples variables que deben coordinarse al mismo tiempo.
Datos para coordinar operaciones complejas
En esta línea, la planificación de turnos, gestión logística y de inventarios, optimización de procesos en aeropuertos, puertos y fábricas requieren la centralización y orquestación de datos para poder convertirse en información relevante para la toma de decisiones oportuna en entornos dinámicos y complejos.
En este escenario, las tecnologías de optimización de procesos, potenciadas con otras ramas de la inteligencia artificial, permiten abordar la operación desde una perspectiva distinta.
Optimización más allá del análisis posterior
En lugar de utilizar los datos únicamente para observar lo que ocurre y hacer análisis posteriores, estas herramientas pueden procesar múltiples variables de forma simultánea y evaluar alternativas, de acuerdo con objetivos y restricciones definidos por cada operación, para actuar en tiempo real.
En este sentido, la inteligencia artificial, las matemáticas avanzadas y la investigación de operaciones permiten construir modelos capaces de apoyar decisiones operativas complejas.
Productividad basada en mejores decisiones
El objetivo, agrega dos Reis, es determinar cómo utilizar de mejor manera los recursos disponibles, considerando las condiciones y restricciones reales de cada organización.
“Durante los últimos años hemos registrado un crecimiento sostenido en la región, acompañado de un mayor interés de las empresas por incorporar soluciones de optimización que les permitan crecer de manera eficiente, aprovechar mejor los recursos disponibles y generar un impacto concreto en sus resultados operacionales y financieros”, explica el ejecutivo.
Transformación digital con impacto operativo
De esta forma, la discusión sobre transformación digital se está trasladando desde la adopción de tecnología hacia su capacidad para producir resultados concretos.
Para las compañías de la región, el desafío no está únicamente en reducir la distancia frente a los países más desarrollados, sino en convertir los datos en el combustible para generar decisiones más inteligentes y oportunas.
Reducir la brecha digital para competir mejor
Reducir la brecha digital no significa solo aumentar la conectividad o incorporar nuevas plataformas. También implica fortalecer la capacidad de las organizaciones para integrar información, automatizar procesos, anticipar escenarios y responder con mayor rapidez a los cambios de la operación.
En América Latina, esa oportunidad puede ser decisiva. Las empresas que logren pasar de datos fragmentados a decisiones coordinadas estarán en mejores condiciones de elevar su productividad, optimizar recursos y competir en mercados cada vez más exigentes.