Edición 48
¿Ignacia, y cómo se produjo este nuevo punto de inflexión? Durante mis vacaciones en Miami, visité una tienda para comprar el regalopara un amigo. Fue allí donde me encontré con unas hermosas velas decorativas que eran muy suaves al tacto. En ese momento, mi espíritu emprendedor se despertó de nuevo y pensé que tenían un gran potencial deventa. Además, siemprehe sidomuyespiritual y entiendo que las velas tienen un poder que las hace atractivas y valiosas para muchas personas. Fue entonces cuando aparece Camila Acei- tuno, socia de la ingeniera comercial, y jun- tas crearon “Candela Latina”. Esta atractiva startup combina la belleza artesanal de las velas con los beneficios de la aromaterapia para la salud y el bienestar de las personas. Este proyecto desafiante, ambicioso y disrupti- vo surgió de una inspiración repentina y refle- ja completamente el espíritu emprendedor de la joven ingeniera comercial, “afirmo llevar en mis genes el espíritu emprendedor” comenta. Flama potente La propuesta de negocios encendió de inme- diato el entusiasmo de las dos amigas, quie- nes decidieron asociarse para desarrollar un producto que ofreciera respuestas nuevas y más atractivas al público interesado en ad- quirir velas decorativas, pero que buscaba algo más allá de lo tradicional y convencional. Este desafío fue abordado por Camila Acei- tuno, enfermera de profesión, quien siempre tuvo interés en el tema artístico y en la aroma- terapia. Su conocimiento en este campo se vio potenciado por la experiencia de vida que com- partió junto a su madre, quien trabajó durante muchos años como vendedora especializada en aromaterapia. “Este gusto por los aromas que brindan salud y bienestar lo llevo en la sangre. Además, Ignacia también tiene un en- foque muy espiritual, por lo que nos comple- mentamos a la perfección”, comenta Camila. “Después de terminar la universidad, quería hacer algo diferente, así que recién egresada de enfermería, postulé a un programa de work and travel en Estados Unidos, y llegué a un pe- queño pueblo de Montana, en la frontera con Canadá, sin conocer la cultura ni el idioma. Esto tuvo un impacto decisivo en mi vida per- sonal y profesional, ya que allí conocí a mi es- poso actual, y en su tierra natal de Wisconsin aprendí a fabricar velas artesanales”, explica. Al regresar a Chile, las amigas se reencuentran y comparten sus experiencias de vida, fusionando sus pasatiempos e inspirándose en otras em- prendedoras. Así nace “Candela Latina”. “Todo se dio de una manera muy natural, ya que rápi- damente nos dimos cuenta de que estábamos en la misma sintonía. Por supuesto, desde un principio también experimentamos con el mé- todo de “ensayo y error”. Desde la búsqueda de proveedores hasta la elección de diseños y aromas para nuestros productos, así como el proceso de fabricación”, comenta Camila. ¿De dónde surge esta idea y cómo fue la experiencia? Ignacia: Esta idea surgió de la necesidad de in- novar en base a productos básicos, sencillos y muy comunes, como las velas, ya que a todo el mundo le gustan. Sin embargo, queríamos crear algo diferente, saludable, armónico, útil, hermo- so y también amigable con el medioambiente. Así que comenzamos a investigar las necesida- des de las personas y descubrimos la combi- nación de las velas con la aromaterapia, ya que esta ayuda a modular las emociones. Fue en ese momento cuando le dije a Camila: “Yo te ense- ño repostería y tú me enseñas a hacer velas”. Así nació la idea de hacer “repostería en velas” y así empezamos este nuevo emprendimiento. Desarrollamos un formato que podría definir- se como “velas de repostería”, ya que nues- tros diseños se asemejan a pasteles y son muy creativos. Investigamos sobre ceras y distribuidores y descubrimos la cera de soja,
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