Edición 48
¿Es posible que los efectos negati- vos del actual ritmo de vida se ex- presen en síntomas como, por ejemplo, los trastornos del sueño? Claro que es posible que esta forma de vivir se exprese en síntomas diversos, tan- to los asociados a cuadros de estrés como a trastornos de sueño. Pero no solamen- te eso; la totalidad de las enfermedades tienen un componente principal que es nuestra forma de percibir la realidad. Todas esas activaciones biológicas van a activar al sistema nervioso simpático y el Eje HHA, que es precisamente el sis- tema de LUCHA – HUIDA, y esto impli - ca no poder descansar ni menos dormir de forma completa, pasando las 5 fases del sueño, ya que para dormir debe- mos hacer Vagotonía, es decir, activar el sistema Parasimpático, que permite el descanso y la reparación profunda. Si, por el contrario, fuéramos conscien- tes de lo que estamos viviendo minu- to a minuto, con nuestro cuerpo, con nuestra emoción, con la actitud corpo- ral y pudiéramos procesarlo, no enfer- maríamos o enfermaríamos muy poco. ¿Cree que los trastornos de sue- ño son también síntomas de otras enfermedades asociadas? Los trastornos del sueño son conductua- les. En psicología el sueño se considera una conducta. Para algunos animales la conducta de sueño es de pie; para otros (como los humanos), es acostados; y para otros, con los ojos abiertos. Por lo tanto, la conducta disfuncional del sue- ño no solo empieza cuando nos acos- tamos en la cama, sino que se sostiene y se produce a lo largo de todo el día. Por ejemplo, a las 20:00 debiéramos de- jar de usar pantallas, pero en su lugar vemos televisión, el celular o la Tablet. Desde esa hora deberíamos usar luces artificiales cálidas y al menos un metro más abajo de la línea de nuestra visión. Es decir, lámparas que apunten hacia aba- jo y estén quizás a 40 o 50 centímetros También debiéramos tomar un baño an- tes de acostarnos, para disminuir la tem- peratura corporal, lo que ayuda a po- tenciar el sueño, y comer como máximo, con la puesta de sol, para darle espacio a nuestras bacterias comensales saluda- bles que hagan su máxima función de ayuda al proceso digestivo y metabólico. Ante esta situación, ¿cómo ayu- da el biomagnetismo a comba- tir estos trastornos del sueño ? Con bioenergética y biomagnetismo es absolutamente posible ajustar y sa- nar el conflicto de sueño, ya que se puede trabajar específicamente en los centros cerebrales que lo regulan. Con bioenergética, usando el test de res- puesta muscular, podemos preguntar exactamente en cuáles de esos núcleos y sistemas hay alteraciones; y con coman- dos o decretos bioenergéticos e impactan- do con los imanes en las zonas afectadas podemos, usando cargas biomagnética y bioenergéticas, volver a regular la fun- ción de esos centros, consiguiendo una recuperación casi inmediata del dormir.
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