GEM 2019: Una fotografía al emprendimiento antes del estallido social y la pandemia

El pasado 26 de junio, víspera del Día Mundial de las Mipymes,  y con la presencia del Ministro de Economía, Lucas Palacios, se dio a conocer el Reporte Nacional de Chile 2019 del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), reconocida investigación académica sobre la actividad emprendedora en el mundo.

El proyecto se concreta en Chile, desde 2002, a través del Instituto de Emprendimiento de la Universidad del Desarrollo.

PROPYME conversó con una de sus autoras, Maribel Guerrero, Profesora Titular y Directora Académica del GEM Chile del Instituto de Emprendimiento de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo.

El proyecto en Chile cuenta con el apoyo de la Universidad Arturo Prat de Tarapacá,  Universidad Católica del Norte de Antofagasta y Coquimbo; Universidad Técnica Federico Santa María de Valparaíso; Universidad Tecnológica de Chile Inacap del Maule, Los Ríos, Los Lagos y Aysén; Universidad Católica de la Santísima Concepción del Biobío y la Universidad de la Frontera de Araucanía, que colaboraron en recoger e interpretar la información de sus regiones.

La investigación actual  es una radiografía de la actividad emprendedora entre el periodo mayo – septiembre de 2019, antes de que Chile viviera su estallido social y la pandemia que afecta al orbe.

Buscó medir la actividad emprendedora del país y regiones, los factores que la determinan y contribuir al desarrollo de políticas públicas que la fomenten.

Se realizó en base a 2 encuestas. La primera a 9110 personas, entre 18 y 64 años, distribuidas en  las 16 regiones de Chile. La segunda a 458 expertos distribuidos en 11 regiones que fueron seleccionados según su experiencia de la temática.

Emprendimiento en fase temprana

Maribel  Guerrero comentó que “el Total de Actividad Emprendedora en Etapa Inicial (TEA) se posicionó en un 37%,  doce puntos porcentuales más que la edición anterior de 2018. Se compone por los emprendedores nacientes, que apenas están desarrollando su idea y no tienen más de 3 meses y los nuevos empresarios, que poseen más madurez, una mejor posición en el mercado y tienen una antigüedad entre 3 y 42 meses (3 años y medio)”

Entre los años 2014 a 2018 el TEA se había mantenido constante en torno al 25%. En la edición 2019, esta tendencia se acentuó al observarse un aumento del 11% en el porcentaje de emprendedores nacientes respecto a la edición 2018 (16%). “El aumento del TEA se vio reflejado en el grupo de los emprendedores nacientes, que alcanzó el 27% de la población adulta. En tanto, el grupo de los nuevos empresarios tuvo incremento de 1%”, especificó.

También en esta edición se incorporaron 4 motivos, por los cuales las personas emprenden. Uno es porque observaron escasez en el mercado laboral. Segundo, están vinculados a una empresa familiar. Tercero, desean incrementar sus ingresos. El cuarto es porque persiguen un fin o propósito social. “En resumen, son escasez de trabajo, vínculo con una tradición familiar, incremento de ingresos y propósito social”, puntualizó la investigadora.

El 69% de las personas que representan el TEA, emprendieron por escasez de trabajo, es decir, buscan alternativas para subsistir; el 45% de los emprendedores nacientes, lo hicieron por un fin social; 41% porque quieren aumentar sus ingresos; el 25% para continuar con la tradición familiar.

Intraemprendimiento

Con respecto al intraemprendimiento, Maribel indicó que “en la edición 2019, un 4% de las personas entrevistadas mencionó que desarrollaban actividades vinculadas con alguna iniciativa para su empleador. Este indicador estuvo constante, es el mismo porcentaje que observamos en la edición anterior, 2018”.

“No se podría decir si es bueno o malo, pero una de las constantes de esto podría corresponder a las propias características de empresas establecidas, que por su naturaleza, tienen dificultades para implementar una orientación innovadora a través del intraemprendimiento, debido a su tamaño, su sector económico, sus expectativas de crecimiento”.

Emprendimientos establecidos

Referente a emprendimientos que tienen antigüedad sobre 3 años y medio, la investigadora dijo que “se posicionó en 11%, lo que representa 2 puntos porcentuales más que la edición de 2018”.

Creación de empleo

Comentó que los emprendimientos nacientes, por definición, no han pagado sueldos por más de 3 meses, por lo tanto no son considerados en las métricas de creación de empleo actual. En tanto, de los nuevos empresarios, un 74% al menos genera un empleo y  un 66% de los establecidos, también generan empleo.

Emprendimiento femenino

La brecha va disminuyendo en emprendimiento femenino. En la presente edición, por cada 10 hombres, 8 mujeres emprenden. En tanto, en ediciones anteriores, el indicador revelaba que por cada 10 hombres, 7 mujeres emprendían.

Perfil del emprendedor

Si nos enfocamos en los emprendedores nacientes, el 54% son hombres; en nuevos empresarios los hombres representan al 58% y en los establecidos son el 55%.
“Conforme va avanzando el proceso emprendedor, la edad también va aumentando. Los nacientes tienen en promedio 38 años; los nuevos, 40 años; los establecidos, 49 años”, precisó.

“En cuanto a educación universitaria es al revés el proceso. Conforme más va avanzando el proceso emprendedor, el nivel de educación universitaria, va disminuyendo. De los nacientes, un 41% manifiesta que tiene educación universitaria; dentro los nuevos, un 34%; y en los establecidos, un 28%”, detalló.

También es importante mencionar que conforme avanza el proceso, el porcentaje de emprendedores inmigrantes va disminuyendo. Por ejemplo, una de las razones que explica el aumento del TEA está vinculada a este grupo de personas inmigrantes. “Si nos centramos en los nacientes, un 10% son inmigrantes; si nos enfocamos en los nuevos, es un 5% y de los establecidos, un 2%”

“En cuanto a los ingresos- comentó la académica- que si nos enfocamos en un ingreso superior al millón 200 mil pesos, un 32% de los  nacientes manifiestan que tienen ingresos sobre esa cantidad; un 43%, los nuevos; y un 33%, los establecidos”.

La industria más predominante en estos grupos es la de servicios al consumidor (comercio mayorista y minorista). De los nacientes, el 41% se enfoca a comercio; también el 38% de los nuevos y el 39% de los establecidos”.

Valorización de la actividad emprendedora por parte de la sociedad

Si nos centramos en cómo percibe la sociedad chilena el emprendimiento, el 74% de la población lo considera que es buena opción de carrera. En tanto, el 75%  manifiesta que ser un emprendedor de éxito brinda un estatus socioeconómico.  Por lo tanto, hay favorable valorización por parte de la sociedad.

También, en este sentido, uno de los principales actores que ayuda a esta percepción, son los medios de comunicación, porque difunden casos de éxitos y, por lo tanto,  promueven que el emprendimiento es bueno para la sociedad.  Este es un indicador que ha ido mejorando mucho en los últimos años.

Atributos Individuales para Emprender

Los atributos individuales miden la percepción de la población sobre sus habilidades para aprovechar una oportunidad de negocio. De acuerdo al reporte: “un 58% de la población no emprendedora, ha manifestado su intención de iniciar un negocio. Un 80% ha declarado ser personas creativas y un 76% dice poseer las capacidades necesarias para emprender”.

“Sin embargo, respecto a la percepción de oportunidades emprendedoras, un 48% de la población chilena reconoce la existencia de buenas oportunidades para iniciar un negocio. Aunque tan sólo un 39% de la población chilena ha declarado ser proactiva al momento de identificar una oportunidad de negocio rentable. Esto podría deberse a que tan sólo un 38% de la población chilena ha identificado oportunidades de negocio relacionadas a áreas en las que tiene alguna experiencia previa”.

“Aquí se puede hacer una reflexión interesante. Porque si bien, las personas perciben que tienen capacidad para emprender, un porcentaje muy inferior de ellos, percibe oportunidades. El problema no es que sea un 48%, menos de la mitad, sino que un porcentaje aún menor de personas son las que identifican oportunidades y capaces de decir que me arriesgo. Es decir, aunque se sientan capaces de emprender, no se animan, posiblemente por miedo al fracaso o porque tienen una posición laboral que le permiten tener una satisfacción. Incluso, porque tienen temor de las condiciones del entorno que no favorecen el emprendimiento, como la falta de financiamiento”, relató Maribel Guerrero.

Debilidades y fortalezas sobre las condiciones para emprender

La segunda encuesta solicitó la opinión de 458 expertos sobre 9 condiciones del contexto para  emprender, tales como apoyo financiero, política pública, programas de gobierno, educación para el emprendimiento, transferencia de I+D, infraestructura profesional, acceso al mercado interno, infraestructura física y normas sociales y culturales . “A partir de esto, observamos cuales son las que tuvieron valoraciones más altas y más bajas”, manifestó la profesora.

Añadió que es constante que los expertos consideren que la infraestructura física y los programas de gobierno son elementos muy positivos para el ecosistema emprendedor. Pero también es constante que indiquen que falta fomentar la educación emprendedora y el apoyo financiamiento.

“Por otra parte, consultamos en forma abierta a los expertos cuales fueron las condiciones que obstaculizaron durante el año en cuestión la actividad emprendedora y cuáles más apoyaron la actividad emprendedora. Igualmente, les solicitamos recomendaciones para atender estos requerimientos”, precisó.

Comentó que estos expertos en general mencionaron que el principal obstáculo para emprender en 2019 fue la falta de apoyo financiero de parte del sector público y privado. Sobre todo, en la etapa de consolidación y de intraemprendimiento.

“Los expertos señalaron que la principal condición que favoreció que la actividad emprendedora se desarrollara en 2019 fueron los programas de gobierno. Por lo tanto, observan esfuerzos de las instituciones públicas, en temas de apoyo, por ejemplo, para el desarrollo de las capacidades digitales”, sostuvo.

“Recomendaron 3 elementos importantes para continuar con el fortalecimiento del ecosistema: el apoyo financiero, fortalecer el apoyo financiero tanto público como privado,  fortalecer la educación y la formación en emprendimiento en todos los niveles educativos y seguir fortaleciendo las políticas y programas gubernamentales, en etapas tempranas y avanzadas”.

El emprendimiento postpandemia

Hoy los autores están trabajando en la investigación correspondiente al emprendimiento 2020.

Consultada sobre cómo visualizan a esta actividad, Maribel contestó que “es muy difícil predecir lo que sucederá, porque estamos viviendo una situación de incertidumbre y sin precedentes. Dependerá de muchos factores, como es la duración del confinamiento”.

“No obstante, Latinoamérica ha tenido grandes aprendizajes por haber vivido escenarios de múltiples crisis. Por lo tanto, lo que se espera es un cambio de actitud de la población, tendiente a la solidaridad y a la proactividad. Lo constatamos en el reciente movimiento social en Chile, que fue un ensayo prepandemia, en que surgieron iniciativas positivas de la  sociedad civil y de muchos emprendedores”, destacó.

“Creo que ante la situación que vivimos, podrían nacer emprendimientos por necesidad, por oportunidad, por un sentido social y humanista, por un desafío de innovación y tecnológico para responder a la emergencia”, señaló la investigadora.

Te invitamos a revisar el informe completo y ver la ceremonia de la presentación del GEM Chile 2019.

Fuente: POR PROPYME.

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