Robotics Lab: Pensamiento social de la mano de la tecnología

“Pongamonos a hacer cosas, cosas útiles, que apoyen, que ayude, que generen un impacto… que le cambien la vida a alguien”

 

Tener ideas para emprender es muy sencillo, pero tomar la decisión y arriesgarse a hacerlo sin darse por vencido es lo que demarca el destino de esos emprendimientos.

Rodrigo Quevedo desde hace 9 años decidió ayudar a las personas a través de una de sus pasiones, la robótica; gracias al apoyo de su familia fundó  su emprendimiento social Robotics Lab, un laboratorio que por medio tecnología de punta, genera herramientas, productos para mejorar las condiciones de vida de miles de personas y sus familias.

Con sus ideas claras y desarrollando cursos ha logrado que niños, jóvenes y adultos entiendan la importancia de trabajar por el bienestar de quienes más lo necesitan, además de descubrir un mundo mágico en el diseño y programación de robots.

“Yo quería que mis hijos aprendieran Robótica, buscamos cursos en internet y no habían, así que ellos me dijeron papá hazlo tú, y empezamos juntos el Robotics Lab de Santiago y comenzamos a regalar robots a los colegios y a entrenar a profesores y niños en robótica”

Con este proyecto quería comenzar a acortar la brecha tecnológica que existía en Chile y tenía la visión de que la robótica sería muy importante en el desarrollo del país; pues  para él esta ciencia integra muchas otras disciplinas como mecánica, electrónica, diseño, ingeniería… entre otras. Y a través de ella decidió por preparar a nuevas generaciones para afrontar esos retos.

Comenzó a trabajar con su equipo en colegios, enseñar a alumnos y maestros, dar conferencias crear grupos de entrenamiento para lograr su objetivo.

“Nosotros buscamos el conocimiento y también lo entregamos. Ya hemos creado 35 equipos de robótica, hemos entrenado gente en Colombia, Perú Bolivia, hemos ayudado a más de 750 niños a ir a Estados Unidos al torneo de NASA  con la First Robotic Competition. Hemos entrenado a 3000 Jóvenes, ya tenemos 8 trofeos mundiales, 14 nacionales, y 3 latinoamericanos haciendo auto solares”.

Querer cambiar el mundo trae consigo un gran responsabilidad y una invitación especialmente a las  universidades, que cuentan con los recursos adecuados para que incentiven la investigación, la iniciativa de los estudiantes, a que desarrollen proyectos útiles para la comunidad, que nos e quede solo en el papel, sino que se condensen cada una de las ideas.

“Los jóvenes están muy empoderados y necesitan más oportunidades para poder desarrollar sus ideas, necesitan enfocar el conocimiento, más mundo, que entiendan todo lo que pueden hacer”

Todos son bienvenidos a su laboratorio desde que tengan ganas de aprender y quieran emprender y ayudar. Porque en su visión no hay nada mejor que la curiosidad para saber a dónde se pertenece, a través de sus cursos y demás siente que muchos de los niños han encontrado una vocación, una manera de enfocar sus destrezas.

“Esta es la casa de los ñoños, el requisito para entrar es declarase ñoño, tener iniciativa y ganas, encontrar una oportunidad para desarrollar sus habilidades…no es nada más”

El camino no fue fácil porque el proyecto comenzó a crecer y Rodrigo tenía otras obligaciones laborales grandes así que su tiempo estaba muy limitado. Por ello decidió enfocarse únicamente en su emprendimiento de manera profesional.

Ya ha materializado, a través de su laboratorio y su equipo de trabajo, 14 proyectos;  además de prestar servicios a diferentes empresas, que externalizan su área de investigación y desarrollo, y les ayudan a crear diferentes productos. También inventó el “Festival de los robots”,  un show educativo de una hora, en el que hablan sobre la tecnología y el desarrollo que hay en esta ciencia.

“ahí le contamos a los niños sobre lo último en  tecnología y dentro de la presentación dramática comenzamos mostrando un robot pequeño enseñándoles las distintas características hasta que  llegamos a robots controlados por la mente”.

De esta manera sustenta su emprendimiento y sus creaciones, además de la ayuda de empresas privadas, con convenios o aportes, que lo han apoyado de manera continua su proceso de crecimiento como emprendedor.

Y aunque todo este proceso ha estado lleno de altos y bajos Rodrigo siempre ha estado convencido de su propósito en la vida y la manera de mostrarle al mundo sus capacidades.  Desde muy pequeño tenía convicción emprendedora. Comenzó a los 12 años como vendedor de huevos puerta a puerta, también se fue por la línea de la moda mientras estuvo en el ejército y vendió ropa, llego hasta a vender completos… era un vendedor estrella… y hoy todo ese proceso le ha dado grandes satisfacciones a él y a su familia, a quienes siempre les ha dedicado sus triunfos.

Para este chileno, poder contribuir con sus inventos a mejorar las condiciones de vida de las personas es su prioridad más grande, y es algo que lo ha llenado de motivación y ganas de seguir, no se ha dado por vencido en ningún momento. Hacer conciencia y evidenciar que existen este tipo de problemas que son muy importantes de resolver y que más personas puedan entenderlo y generen ideas para cambiar esa realidad es un propósito más sumado a la lista. Y aunque también le ha traído grandes decepciones el hecho de que muchos no vean la importancia de lo hace, se ha dado cuenta que todo ese esfuerzo no ha sido en vano.

 “Ir a concursos internacionales y ganar y tener la atención mediática internacional es muy importante, luego esta llegar a tu país, había prensa en el aeropuerto, yo me acerque a ellos y les dije miren ellos son los niños que ganaron el torneo de NASA, y ellos me dicen no, es que estamos esperando a Luly. Yo entre en ese momento en depresión porque no es fácil levar un grupo de jóvenes a Estados Unidos, estar preparándolos cuatro meses para eso, dejar de lado muchas cosas, y dedicarle todo mi tiempo a estos niños, conseguir el auspicio… ahí me di cuenta que eso que yo hacía no era importante para otros… y ahí entendí que debía desarrollar algo que impactara a mucha gente, no solo a quienes trabajan conmigo”.

“En ese momento empezamos a investigar quienes eran las personas que más necesitadas estaban y nos dimos cuenta que las personas que no pueden mover sus extremidades, que son el 1% de la población mundial, no tenía la manera de mejorar sus condiciones y nos enfocamos en ellos, y en otras poblaciones con alguna discapacidad y decidimos generar tecnología para estos grupos.”

Rodrigo siente como emprendedor que ha dado todo su corazón y su esfuerzo para lograr todo lo que se ha propuesto y sabe que si un emprendedor tiene claro su camino nada lo va a detener… que por más difícil que parezca la pasión es fundamental y  que cuando se está a punto de caer es cuando más fortaleza hay que sacar para emerger de las cenizas y es ese punto en el que todo se da.

“Hay que dar todo, todo su corazón, todo su esfuerzo; cuando este tumbado en el suelo y no tenga fuerzas porque ha hecho hasta lo imposible… en ese momento es cuando nace el emprendedor y tiene que tener flaqueza y con sus últimas energías levantarse y seguir avanzado, porque en ese momento algo cambia y ya todo estará a su favor”

Su proyecto actual, el Over Mind, es una silla de ruedas controlada por la mente; que a través de un sistema de señales cerebrales y sensores aumenta la capacidad de las personas, que controlando la silla puede encender luces, activar su cama… entre otras funciones.

Con over mind comenzamos moviendo un robot chiquitito, luego un robot más grande y terminamos moviendo una silla de ruedas y haciendo que las personas por primera vez se empezarán a mover solas”

“Es muy impactante, tu ver la felicidad de un niño, o ver como las personas se mueven con las herramientas que nosotros les entregamos… eso es invaluable”

Hoy este proyecto se encuentra como semifinalista en la tercera edición del concurso “Una Idea para cambiar la Historia” del canal History Channel y necesita del apoyo de los chilenos para ganar.

“Postulamos justo antes que se venciera el plazo, hicimos un video de lo que habíamos hecho y nos avisaron que habíamos quedado entre los semifinalistas… es una gran oportunidad porque nos va a permitir tener una plataforma internacional, posicionar a chile; y sobre todo permitir que miles de personas puedan contar con esta tecnología”.

 

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