3 alternativas para emprender en el mercado inmobiliario

Una de las formas más populares de emprendimiento es la realizada a través de la adquisición de bienes raíces. Sin embargo, ¿qué hay más allá de la venta y arriendo de inmuebles con uso residencial? Según comenta el emprendedor inmobiliario Erik Leiva, existe una gran cantidad de negocios que se pueden hacer comprando una propiedad.
Gracias a los retiros del 10% desde los ahorros previsionales, varios chilenos han podido juntar un piso destinado a la inversión. Uno de los negocios que más cautiva a los inversionistas es el inmobiliario, especialmente el relacionado con el ámbito residencial.
Sin embargo, no todos conocen la existencia de los otros modelos inmobiliarios que perfectamente se pueden desarrollar comprando casas o departamentos: “El espacio adquirido puede destinarse a mucho más que un arriendo común. Hoy en día, teniendo las patentes correspondientes, las propiedades se pueden ocupar con otros fines comerciales, como por ejemplo, oficinas”, señala Erik Leiva, emprendedor inmobiliario chileno.
El modelo de coworking
Adaptando espacios destinados originalmente para vivir, es posible realizar una gran cantidad de negocios, aunque dependerá del tamaño del inmueble. En el caso de poseer una vivienda amplia, es probable que se pueda modificar para ser convertida en un cowork.
Este modelo relativamente moderno, se basa en lugares acondicionados para el trabajo, algo así como una oficina, pero con características espaciales diferentes. Lo que diferencia a estos lugares de las oficinas convencionales, es que poseen espacios comunes para trabajar, similares a una biblioteca.
Por lo general, además de contar con internet para sus usuarios, cuenta con las comodidades básicas como acceso a la electricidad, cocina equipada, baños, patios, entre otras cosas. Trabajadores independientes y empresas pequeñas son el público objetivo de estos espacios.
Centros comerciales pequeños
Cuando uno escucha el concepto de centro comercial se imagina grandes edificios con multitiendas y sucursales de grandes marcas. Sin embargo, cualquier lugar que albergue a un grupo mayor a cinco tiendas podría denominarse como tal.
Una propiedad adquirida perfectamente puede ser acondicionada para convertirse en un pequeño centro comercial en donde no necesariamente tienen que haber grandes marcas. De hecho, los locatarios pueden ser dueños de pequeñas empresas, tal y como sucede con algunas ferias artesanales en Chile.
Esto puede representar una opción muy rentable si el inmueble está bien ubicado y tiene una cantidad de espacio razonable para albergar a varios emprendedores a la vez. Una vez terminada la pandemia podría ser un modelo bastante exitoso de negocio.
Terrenos agrícolas
Por último, uno de los modelos menos nombrados habitualmente es el de la parcelación de terrenos agrícolas. ¿Cómo funciona? Consiste básicamente en adquirir tierras con un mínimo de 10.000 metros cuadrados con el objetivo de subdividirlas y convertirlas en parcelas de agrado.
Para realizar este proceso legalmente en Chile, los terrenos se pueden dividir en un mínimo de 5000 metros cuadrados por parcela, las cuales deben ser urbanizadas. Esto quiere decir, que cuenten con acceso garantizado a electricidad y agua potable: “Las parcelas representan hoy una gran alternativa para las personas que buscan un mayor espacio para vivir. Allí pueden construir la casa de sus sueños por mucho menos dinero de lo que cuesta una vivienda en Santiago”, comenta Erik Leiva.
La compra de terrenos solo será un buen negocio si se realizan las gestiones necesarias para urbanizar las parcelas que resultaron de la subdivisión. Esto tiene un costo asociado, pero no se compara con la ganancia que se puede obtener al final.
Por CARLA PEÑA LEIVA.