Consejos para enfrentar el despido y la recolocación laboral

Cambios, reestructuraciones y fusiones son parte de los movimientos empresariales que pueden derivar en recortes de personal y reducciones de cargos, incluso a nivel directivo y gerencial. Enfrentar estos procesos cuando los cambios implican el despido es un desafío difícil, aunque puede transformarse en una oportunidad. En el caso de ejecutivos o gerentes que pierden sus puestos de trabajo, surgirá un cúmulo de preguntas: ¿qué tipo de cargo me corresponde tomar ahora? ¿A qué tipo de empresa quiero postular? ¿Quiero continuar siendo un empleado o prefiero independizarme?
Entre tantas interrogantes, hay también espacio para la libertad y replantearse el desarrollo de carrera, además de hacer valer en el mercado laboral la experiencia en posiciones de liderazgo y habilidades técnicas de cierta industria. Es por eso que es un excelente momento para empezar a hacer networking y tener una mirada más global de cuál será el próximo paso.
Otro recurso, cada vez más común, utilizado tanto por los candidatos como por las empresas son los programas de Outplacement, los que más que buscar nuevas oportunidades de trabajo, asesoran a las personas durante su transición laboral para que puedan tomar decisiones informadas y conscientes de cómo continuar desarrollándose profesionalmente.
Al respecto, Andrés Jara, director de Programas y Calidad de la empresa de Outplacement Lukkap Chile, explica que: “Hoy, las personas están más abiertas a otras maneras de reinserción en el mercado laboral. Muchos ejecutivos toman la decisión de emprender e independizarse, mientras que otros optan por cambiarse de industria; cuando están trabajando no tienen espacio para estas reflexiones. Finalmente, valoran el bienestar emocional y aspiran a mejores condiciones de trabajo”.
Si bien muchas personas pueden sentirse inseguras con este último camino, porque creen que demuestra poca constancia o inexperiencia, Karina Pérez aclara que “hay un cambio en las compañías, quienes están cada vez más abiertas a los cambios porque entienden el valor y la riqueza del aprendizaje, creatividad y experiencia que pueden llegar de otros sectores”.
Según Andrés Jara, en Lukkap ven que, en promedio, un profesional es contratado en un plazo de entre cuatro y cuatro meses y medio. En ese tiempo, aprende las herramientas de autoconocimiento y de cómo enfrentarse a nuevos procesos de selección.
La opción transitoria al alza
Otra vía de reinserción laboral es optar por la contratación por proyectos o servicios transitorios. Estos entregan una mayor flexibilidad y, además, la posibilidad de probar distintas industrias. En Chile, aún no es una tendencia común este tipo de contrataciones, pero sin duda irá en aumento.
Esta opción, desde el punto de vista del candidato, le permite conocer distintos rubros y posiciones, continuar activo laboralmente mientras toma una decisión de largo plazo y conocer más en detalle un eventual cargo de carácter indefinido, entre otras posibilidades.