Según Termómetro Pyme septiembre 2026: Alza de costos estrecha los márgenes y cifra de despidos aumenta 2%

El Termómetro Pyme de septiembre 2026 muestra una fuerte presión sobre las empresas de menor tamaño: el 77% reporta mayores costos operacionales y la mitad de ellas registra incrementos superiores al 10%.
Los despidos del último mes aumentan 2 puntos, pese a que el indicador de caída en ventas retrocede 7 puntos respecto de agosto.
Termómetro Pyme septiembre 2026
La nueva medición del Termómetro Pyme se concretó entre el 1 y el 7 de septiembre de 2026, se aplicó a 21.726 empresas adheridas a la comunidad empresarial PROPYME y obtuvo 2.718 respuestas anónimas válidamente emitidas. Del total, un 30% correspondió a empresas de la Región Metropolitana y un 70% a otras regiones del país.
El nuevo levantamiento de información, cuyos datos fueron analizados por DefensaDeudores.cl, evidencia que el alza de los costos operacionales golpea al 77% de las Pymes, la mayoría de las cuales no ha logrado traspasar ese ajuste a sus precios de venta. Además, se observa una mayor dependencia del financiamiento propio y ventas que, si bien moderan su caída respecto de agosto, se mantienen en niveles deprimidos.
Costos operacionales presionan a las Pymes
Por primera vez, el Termómetro Pyme consultó específicamente por el comportamiento de los costos operacionales de las Pymes. Un 77% de las empresas señala que sus costos operacionales —que incluyen ítems como insumos, mercadería, transporte, remuneraciones, cotizaciones, servicios básicos y arriendo, entre otros— aumentaron durante los últimos tres meses en comparación con el trimestre anterior.
De ese grupo, un 50% declara alzas superiores al 10%: un 20% reporta incrementos de 20% o más y un 30% señala aumentos de entre 10% y 20%. Además, un 43% informa incrementos de entre 5% y 10%. El dato muestra que el problema no se limita a casos aislados, sino que afecta de manera transversal la estructura de costos de las empresas de menor tamaño.
Menores márgenes y empresas operando a pérdida
Frente a este escenario, solo un 17% de las empresas ha logrado trasladar el alza de costos a sus precios de venta. La mayoría, un 38%, opta por mantener sus precios y absorber el ajuste con un menor margen de ganancia; un 11% reconoce estar operando a pérdida y un 7% debe desvincular trabajadores para enfrentar el alza de costos.
El dato es relevante porque muestra que muchas Pymes no están logrando compensar el aumento de sus gastos mediante mayores ingresos. En la práctica, esto significa que deben sostener su operación con menos utilidad, menor capacidad de reinversión y más presión sobre su flujo de caja.
Termómetro Pyme advierte una situación crítica
Rodrigo Bon, Director Ejecutivo de PROPYME, advierte que "el alza de los costos es una situación muy alarmante: un 77% de las empresas encuestadas este mes nos dijo que había sufrido alzas en sus costos, principalmente absorbidas con un menor margen de ganancia; es decir, hoy las Pymes están ganando menos, tienen menos utilidad y, por lo tanto, pueden pagar menos también. En esa línea, es lo que le hicimos ver en el último Consejo Consultivo al Ministro de Economía: que necesitamos medidas no de mitigación, sino de emergencia, porque la crisis la estamos viviendo día a día, para evitar que más negocios cierren".
La advertencia apunta a una tensión central para el segmento: cuando los costos suben y los precios no pueden ajustarse al mismo ritmo, el impacto se traslada directamente a la rentabilidad. Si esa situación se mantiene, las empresas quedan con menos margen para pagar obligaciones, sostener empleos, invertir o enfrentar imprevistos.
Riesgo financiero para empresas de menor tamaño
Por su parte, Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl, explica que "que solo un 17% de las Pymes haya podido traspasar el alza de sus costos a precios confirma que el ajuste se está absorbiendo puertas adentro, con menores márgenes o derechamente pérdidas. Es una fórmula que no resiste muchos meses más: cuando la rentabilidad se agota, lo que sigue es el incumplimiento de obligaciones tributarias, previsionales o financieras, y eso es exactamente lo que reflejan los demás indicadores de este Termómetro, que ha documentado la evolución de la situación económica de las empresas de menor tamaño durante todo el 2026".
Su análisis conecta el alza de costos con otros indicadores de fragilidad financiera. Una Pyme puede sostener temporalmente mayores gastos con recursos propios, postergando pagos o reduciendo márgenes, pero esa estrategia tiene límites cuando las ventas no repuntan con suficiente fuerza.
Despidos aumentan en empresas Mipyme
En materia laboral, los despidos en empresas Mipyme durante los últimos 30 días llegan a 36%, lo que representa un aumento de 2 puntos respecto de agosto. El principal motivo declarado es la disminución de las ventas o la demanda, con un 14% del total de empresas encuestadas, seguido de la falta de liquidez o dificultades para acceder a financiamiento, con 3%, y el aumento de los costos operativos, también con 3%.
El aumento de despidos ocurre pese a que el indicador de caída en ventas muestra una moderación frente al mes anterior. Esto sugiere que, para muchas empresas, la presión ya no se explica solo por vender menos, sino también por operar con una estructura de costos más alta y márgenes más estrechos.
Ventas caen menos, pero el escenario sigue complejo
En el plano comercial, el indicador de caída en ventas retrocede a 60%, una baja de 7 puntos respecto de agosto. En paralelo, un 32% de las empresas señala que sus ventas se mantuvieron, con un aumento de 5 puntos, y un 8% declara haber aumentado sus ventas, 2 puntos más que en la medición anterior.
Esta moderación, sin embargo, no debe leerse como una mejora definitiva del escenario Pyme. Como muestran los datos de costos, la mayoría de las empresas continúa absorbiendo el ajuste con menores márgenes de ganancia, lo que debilita su capacidad de recuperación incluso cuando las ventas dejan de caer con la misma intensidad.
Financiamiento propio y obligaciones postergadas
En cuanto al financiamiento de la operación, la inyección de recursos personales para sostener el negocio disminuye a 73%, un punto menos que en agosto. En paralelo, la postergación del pago de IVA se mantiene en 33% y la solicitud de crédito bancario se mantiene en 28%, mientras el uso de factoring baja a 14%, con una caída de 2 puntos.
Las deudas vigentes con la Tesorería General de la República retroceden a 40%, un punto menos que en agosto, y el no pago de cotizaciones previsionales se mantiene sin variación en 29%. En conjunto, estos indicadores reflejan que una parte importante de las empresas sigue sosteniendo su operación con mecanismos de corto plazo, recursos personales o postergación de compromisos.
Plazos de pago siguen afectando la caja
Sobre los plazos de pago, el 57% de las empresas señala que sus clientes le pagan a 30 días, un punto más que en agosto. Un 19% declara recibir pagos a 45 días, un 13% a 60 días, un 5% a 90 días y un 4% dice recibir el pago de sus facturas en más de 120 días.
Estos plazos tienen un efecto directo sobre la caja de las Pymes. Cuando una empresa debe pagar remuneraciones, cotizaciones, arriendo, proveedores, servicios básicos e impuestos antes de recibir el pago de sus clientes, la operación queda expuesta a tensiones financieras que pueden profundizarse si los costos continúan aumentando.
Termómetro Pyme compara cifras con niveles de pandemia
"Si bien el Termómetro Pyme de este mes muestra algunas mejoras en los datos que nos aportaron los micro y pequeños empresarios, las cifras que hemos podido observar son solo comparativas a la situación y al escenario que enfrentaron la micro, pequeña y mediana empresa en tiempos de pandemia. Realmente, los niveles de pago de cotizaciones, de inyección de recursos personales, de postergación del IVA, de la deuda vigente con la Tesorería y el poco nivel de venta que muestran las empresas es realmente preocupante", plantea Rodrigo Bon.
La comparación con períodos de alta tensión económica refuerza la preocupación del gremio. Aunque algunos indicadores muestran leves mejoras respecto del mes anterior, los niveles siguen reflejando fragilidad financiera, menor liquidez y dificultades para sostener la operación cotidiana.
Perfil de las empresas encuestadas
Respecto al perfil de las empresas que respondieron al Termómetro Pyme septiembre 2026, en lo relacionado con su venta anual, un 60% se encasilló con ventas de entre $1 y $95 millones aproximadamente, correspondiente a microempresas. Le siguió un 31% con ventas entre $95 millones y $993 millones aproximadamente, correspondiente a pequeñas empresas.
En la misma línea, un 3% comentó facturar anualmente entre $993 millones y $3.973 millones aproximadamente, correspondiente a medianas empresas, mientras que un 6% dijo estar en un proceso de emprendimiento en formalización.
Empresas con dotaciones reducidas
En lo referido a los rasgos laborales del sondeo y de cara al número de trabajadores, las empresas se autodiagnosticaron mayoritariamente como organizaciones de menor tamaño. Un 86% dijo contar con entre 1 y 9 trabajadores, correspondiente a microempresas; un 12% señaló tener entre 10 y 49 trabajadores, correspondiente a pequeñas empresas; y un 2% indicó contar con entre 50 y 199 trabajadores, correspondiente a medianas empresas.
Este perfil permite entender por qué los cambios en costos, ventas, pagos y financiamiento tienen un impacto tan sensible. En empresas con dotaciones reducidas, una baja en ventas, un aumento de arriendo, una demora en el pago de facturas o una deuda tributaria puede alterar rápidamente la continuidad de la operación.
Qué es el Termómetro Pyme
El Termómetro Pyme se aplica mensualmente a empresas MiPymes y emprendedores adheridos a la Comunidad Empresarial PROPYME para medir indicadores clave de la salud financiera de las empresas de menor tamaño en Chile.
El objetivo del Termómetro Pyme es contar con una herramienta simple, periódica y basada en datos que permita observar tendencias y anticipar riesgos. Medir de manera sistemática indicadores entre empresas que realmente son micro, pequeñas o medianas permite dimensionar con mayor precisión la situación financiera del segmento que más empleo genera en el país.
Una señal de alerta para septiembre
La medición de septiembre muestra que el principal problema para las Pymes no está solo en vender menos, sino en sostener la operación con costos más altos, márgenes más bajos y obligaciones financieras que siguen presionando la caja. Aunque la caída en ventas retrocede respecto de agosto, el aumento de despidos y la dificultad para traspasar costos a precios configuran un escenario todavía complejo.
En ese contexto, el Termómetro Pyme septiembre 2026 funciona como una señal de alerta para el ecosistema empresarial. La capacidad de las empresas de menor tamaño para resistir dependerá no solo de una eventual recuperación de ventas, sino también de medidas que permitan aliviar costos, mejorar liquidez y evitar que la presión financiera derive en nuevos cierres o incumplimientos.