¿Dónde estarán las oportunidades de inversión en Chile? Los sectores que impulsarían el segundo semestre

Aunque las proyecciones de crecimiento económico para el país continúan siendo moderadas, diversos sectores estratégicos siguen concentrando una importante cartera de inversión para los próximos meses. Desde GHD, consultora global de ingeniería, identifican a minería, energía, infraestructura, medio ambiente y agua como las industrias que liderarán las oportunidades de desarrollo durante el segundo semestre.
Inversión en Chile y crecimiento moderado
Aunque las proyecciones de crecimiento económico para el país continúan siendo moderadas —de hecho, el Banco Central acaba de publicar que la actividad económica del segundo trimestre retrocedió 0,2%—, diversos sectores estratégicos siguen concentrando una importante cartera de inversiones para los próximos meses. En su reporte de Cuentas Nacionales Trimestrales, el Banco Central informó que en el segundo trimestre de 2026 la actividad económica disminuyó 0,2% anual, explicada por la caída de las exportaciones y la variación de existencias, compensadas parcialmente por el aumento del consumo.
Desde GHD, consultora global de ingeniería, identifican a minería, energía, infraestructura, medio ambiente y agua como las industrias que liderarán las oportunidades de desarrollo durante el segundo semestre.
Sectores estratégicos y ejecución de proyectos
Mario Prouza, Gerente Desarrollo Clientes de GHD en Chile, explica que "aunque el crecimiento económico sigue siendo acotado, observamos que la inversión se está concentrando en sectores estratégicos para el desarrollo del país. El desafío ya no es solo atraer proyectos, sino ejecutarlos con eficiencia, sostenibilidad y una adecuada gestión de los aspectos técnicos, ambientales y regulatorios".
Particularmente en minería, que de acuerdo con datos del Banco Central enfrenta desafíos asociados a la tramitación de proyectos, desde GHD identifican importantes oportunidades impulsadas por la demanda global de minerales. Los próximos años estarán marcados por proyectos orientados a aumentar la productividad, optimizar recursos hídricos, incorporar nuevas tecnologías y avanzar en estándares ambientales cada vez más exigentes.
Inversión minera y demanda global
Si bien el escenario es de cautela, Mario Prouza también visualiza oportunidades en otros sectores clave, como energía, que continúa creciendo por inversiones en fuentes renovables y almacenamiento.
"La transición energética continúa impulsando proyectos de generación renovable, almacenamiento y transmisión, todos ellos fundamentales para fortalecer la seguridad energética y avanzar en los objetivos de desorganización del país".
Energía, infraestructura y resiliencia
Otra industria que seguirá desempeñando un papel clave es infraestructura, impulsada por proyectos de largo plazo tanto públicos como privados. Sin embargo, su avance dependerá de factores como la planificación, la obtención de permisos y la capacidad de responder a desafíos asociados al crecimiento urbano y a eventos climáticos cada vez más frecuentes.
Junto con ello, medio ambiente continúa consolidándose como un habilitador fundamental para el desarrollo de proyectos. Evaluación ambiental, permisos, biodiversidad, gestión de impactos y adaptación al cambio climático son hoy elementos esenciales para la viabilidad de iniciativas de minería, energía e infraestructura.
Medio ambiente como habilitador de inversión
"El crecimiento de este mercado responde tanto a mayores exigencias regulatorias como a la necesidad de incorporar criterios de sostenibilidad desde etapas tempranas", indica Mario Prouza.
Finalmente, la gestión eficiente de los recursos hídricos continuará siendo una prioridad para distintos sectores productivos y comunidades. En un contexto de sequías prolongadas y mayor variabilidad climática, existe una creciente necesidad de implementar soluciones que fortalezcan la seguridad hídrica y promuevan una gestión más sostenible del recurso.
Agua y competitividad de largo plazo
Desde GHD destacan que el desarrollo de infraestructura moderna y resiliente será determinante para aprovechar las oportunidades de inversión de los próximos años y fortalecer la competitividad de Chile.