¿Pymes en la OIT?

Pymes en la OIT
Quién podría negar que las empresas de menor tamaño han estado en la contingencia nacional, ya sea por las diversas políticas públicas, que la actual administración de Gobierno puso en práctica o bien por la continuidad de múltiples dolores que nuestro sector continúa padeciendo.
Materias tributarías, pago a 30 días, formalización, financiamiento y la digitalización entre otros, parecen liderar las apariciones en la prensa. Pero, sin lugar a duda, los aspectos laborales son los que, a nuestro modo de ver, acaparan las temáticas donde las empresas Mipymes han debido colocar mayor atención, informarse y aprender para no caer en multas al incumplir con las nuevas legislaciones.
El apoyo insuficiente para las Pymes
No es secreto que nuestras empresas carecen de un apoyo sofisticado para asesorarnos en las buenas prácticas de la Ley Karin, 40 horas y salario mínimo, entre otros temas, factor que siempre tenemos muy presente desde PROPYME al momento de ser parte de los diálogos, que se concretan con la autoridad en materias con efecto en las Mipymes.
Hace unos años en votación del Consejo Consultivo de Empresas de Menor Tamaño, organismo que funciona al alero del Ministerio de Economía, fui electo por sus miembros -no de forma unánime- para representar a las Mipymes en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el contexto de la Conferencia Internacional del Trabajo 2023, escenario -que en lo personal fuera de poder conocer Ginebra- resultó ser un tremendo aprendizaje y, sin duda, agradezco a quienes me brindaron dicha responsabilidad.
Lo que aprendí sobre la OIT
Siendo mi primera vez en la OIT, tuve la posibilidad de aprender sobre variadas materias y conocer de cerca realidades laborales de cientos de países y variadas culturas; además, de escuchar a connotados expertos internacionales, quienes por medio de sus ponencias, destacaron aspectos, tales como la ratificación de convenios, salud mental, violencia y acoso, trabajo infantil y justicia social, por mencionar algunos.
La realidad de las Pymes en la OIT
Para que tengan un mejor contexto, es importante mencionar que, desde la organización de la OIT, la participación en los distintos salones se segmenta y restringe en tres categorías: Trabajadores, Empleadores y Gobierno. Cada participante cuenta con una credencial que indica su condición, la cual determina su acceso a los distintos foros que se realizan. También existen plenarios a los que pueden asistir todos los acreditados, sin distinción de categoría.
Un malentendido inicial
Pero, como dice el refrán "o aprendes a querer la espina o no aceptes rosas", mi sorpresa se presentó el primer día de las conferencias. Por ser novato en esta cita internacional, llegué muy temprano, para evitar cualquier imprevisto de última hora. Fue entonces cuando al asistir a la primera actividad indicada en el programa oficial, donde estuvieron presentes cerca de 100 personas de distintos países, se me acerca un chileno y me advierte que debo salir del salón, porque yo no tenía credencial de Empleador, a lo cual yo lógicamente le contrapongo que vengo de Chile en representación de las Pymes. Desde el inicio, como buenos suizos, observé su estrictez de los protocolos de la convención, teniendo que abandonar el salón. Lógicamente, enseguida me referí a la delegación del Ministerio del Trabajo, explicando lo sucedido, quienes enseguida me pusieron los pies en la tierra y me explicaron como funcionaban las cosas.
Si bien yo viajé en representación de las Pymes, mi credencial era de Gobierno, es decir, para todos yo era un representante del Gobierno de Chile y no de las empresas de menor tamaño, una contradicción que con el transcurso de los días me hizo ver que, en ninguna instancia, en ninguno de los foros, podía brindar opinión alguna sobre la realidad de nuestras empresas. Es decir, los Trabajadores estaban siendo representados por la Central Unitaria de Trabajadores de Chile (CUT), el Gobierno lógicamente por funcionarios del Ministerio del Trabajo y los Empleadores -independiente del tamaño de las empresas- representados por la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC). Todos muy bien representados, excepto nuestras Mipymes que brindamos cerca del 65% del trabajo en Chile.
Una representación que no refleja las realidades de las Pymes
Al recopilar más información, observé que esta dinámica permanentemente es así. La CPC siempre representa a todos los empleadores de Chile en la OIT. Es decir, los representantes de las empresas de menor tamaño nacionales, que asistieron en versiones anteriores, siempre lo hicieron al alero de dicha entidad, realidad que desde mi punto de vista es inaceptable y desconozco el por qué nunca nadie hizo el punto. Quiero ser claro que no poseo animadversión hacia la CPC, hacen bien su trabajo, el tema es que claramente si bien todos somos empresarios y empleadores, sus empresas y las nuestras poseen realidades y necesidades distintas.
Les comparto todo lo anterior porque, aunque no pude ingresar a ninguna de las reuniones de Empleadores —a diferencia de nuestros compatriotas de la CPC—, las políticas laborales que allí se discuten suelen llegar tiempo después a Chile y se abordan nuevamente en diálogos en los que solo participan la CUT, la CPC y los Gobiernos, mientras las Pymes somos los invitados de piedra, peleando cupos especiales o bien meros espectadores en materias de extrema relevancia.
El panorama para las Pymes en Chile
Una vez más, nuestras empresas quedan sin una voz, que represente auténticamente los intereses de nuestro sector.
Es innegable que muchas Pymes no brindan las mejores condiciones a sus trabajadores y trabajadoras, pero esta realidad tampoco es ajena a las grandes empresas, ya que en todas partes se cuecen habas.
A mi regreso al país, hice ver a las autoridades la situación vivida en Ginebra y más que exponer un punto de vista de una molestia personal, lo hice desde la perspectiva que simplemente las Pymes de nuestro país no existen en la OIT. En la actualidad, nuestras empresas a lo largo del país están viviendo en lo cotidiano una serie de cambios en las normas laborales y nuevas exigencias, todas conversadas en los grandes salones de la OIT. Sin embargo, nuestras Pymes por décadas no tienen una voz real para expresar nuestras preocupaciones y necesidades.

Una situación que persiste
Esta situación no cambió, tras mi participación en 2023, a pesar de mis reiteradas solicitudes para que se le otorgue al tema la seriedad que el actual escenario exige. De hecho, la situación se agravó. En 2024, ninguno de los miembros del Consejo Consultivo de las Empresas de Menor Tamaño viajó a Suiza para representar a nuestras Pymes, ni siquiera en calidad de oyentes.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) es una agencia de las Naciones Unidas que reúne a Gobiernos, Empleadores y Trabajadores de 187 Estados miembros para establecer normas laborales, políticas y programas que promuevan el trabajo decente. La OIT tiene como objetivo principal fomentar la justicia social y la paz duradera, a través del trabajo decente para todos. Ante este enunciado donde se menciona “la justicia social”, ¿no deberíamos las Pymes de Chile jugar un rol de relevancia y asistir a estas importantes convenciones en mérito propio?
Sin duda, aquí existe una tarea pendiente para las actuales autoridades y también para quienes hoy marcan en las encuestas y alistan su llegada a la Moneda.