¿Sabes cómo responder a una crítica? Steve Jobs tenía la mejor respuesta

Un buen contraataque ante una crítica te podría poner en una posición ventajosa

No os habéis dado cuenta de que vivimos bajo una constante crítica? Tanto en nuestro entorno familiar como en el laboral debemos lidiar con este juicio de valor. Incluso algunos autores ven este examen necesario. “La crítica puede no ser agradable, pero es necesaria. Cumple la misma función que el dolor en el cuerpo humano. Llama la atención sobre un estado poco saludable de las cosas”, dijo Winston Churchill.

Pero no vamos a entrar en un debate sobre los efectos positivos o negativos que tiene la crítica sobre las personas, sino que te explicaremos a través del gurú por excelencia de la tecnología, Steve Jobs, cuál es la mejor manera de hacer frente a este juicio. ¿Cómo debes responder cuando alguien te insulta?

En 1997, Steve Jobs acababa de regresar a Apple, después de que la compañía, que él mismo creó, le había expulsado hace más de una década. Jobs estaba respondiendo a preguntas para expertos en desarrollo en la Conferencia Mundial de Desarrolladores de Apple cuando un miembro de la audiencia le atacó con una crítica:

«Sr. Jobs, usted es un hombre brillante e influyente», dijo el espectador. Fíjate cómo empezó la crítica, alabando a su receptor, pero su discurso cambiaría en la frase siguiente: “Es triste que en varios aspectos que ha discutido, no sabe de qué estás hablando. Me gustaría, por ejemplo, que exprese en términos claros como, por ejemplo, Java y cualquiera de sus encarnaciones aborda las ideas incorporadas en OpenDoc. Y cuando haya terminado con eso, quizás pueda decirnos qué ha estado haciendo personalmente durante los últimos siete años «.

Imagínate en un escenario con cientos de personas observándote mientras recibes una bomba como esta. ¡Tierra trágame¡ Para la mayoría de nosotros, un ataque público de este estilo nos dejaría al menos un poco nerviosos. Pero la respuesta de Jobs fue una demostración perfecta de qué hacer en esta situación.

Lo primero que hace Jobs es probablemente lo más difícil. Hace una pausa, respira y se sienta en silencio. Piensa. En lo que pareció una eternidad para el público (y en realidad sólo duró unos 10 segundos), Jobs tomó un sorbo de agua y reflexionó sobre la crítica y la pregunta.

«Ya sabes», comenzó su respuesta. «Puedes complacer a algunas personas algunas veces, pero …». Otra pausa, esta vez durante unos ocho segundos. Es interesante reflexionar sobre el valor de la pausa, una técnica que implica tomarse unos minutos (o algunas veces más) para detenerse y pensar antes de tomar una decisión. La pausa es muy valiosa porque te permite controlar tus emociones y pensar las cosas antes de decir o hacer algo de lo que podrías arrepentirte. Y no expondré los casos de emprendedores que se precipitaron en sus palabras y pagaron un alto precio.

Sigamos. La pausa inicial de Jobs le da el tiempo necesario para recomponerse y pensar una respuesta reflexiva. «Una de las cosas más difíciles cuando estás tratando de lograr un cambio es que, ¡gente como este caballero, tiene razón! … En algunas áreas», explicó Jobs. Fíjate, Steve Jobs estaba de acuerdo con su acusador.

Psicólogos y otros académicos argumentan que la mejor manera de cambiar la mente de una persona no es atacar su posición sino, más bien, encontrar un terreno común. Jobs lo hizo perfectamente al reconocer que este hombre tenía razón.

Y a continuación realizó su defensa: “Familiarizarse con cada característica de cada aplicación no es el trabajo del CEO. Lo más difícil es: ¿cómo encaja eso en una visión coherente y más amplia, que te permitirá vender ocho mil millones de dólares? Y una de las cosas que siempre he encontrado es que hay que comenzar con la experiencia del cliente y trabajar hacia atrás en la tecnología. No se puede comenzar con la tecnología y tratar de averiguar dónde va a intentar venderla».

Con esta argumentación, Jobs describió su papel en Apple, que no era saberse los entresijos de cada pieza de software, sino tener una visión general y mantener a todos en curso. Jobs no solo explicó su visión, sino que utilizó sus propios aprendizajes para ayudarlo a establecer su credibilidad.

Acto seguido, el CEO de Apple se echó a la espalda a su equipo y elogió su trabajo ante un público poco convencido. «Hay mucha gente trabajando muy duro en este momento en Apple», exclamó Jobs. Esto inspira al equipo (y a otros) a respaldarlo también.

Jobs terminó su discurso con un hilo motivador: «Por cierto, se cometerán algunos errores en el camino. Y eso es bueno, porque hay decisiones que se toman en el camino. Y encontraremos los errores, y los arreglaremos. Algunas personas no sabrán de qué están hablando, pero creo que ahora las cosas se están haciendo mejor que no hace mucho tiempo», concluyó.

Fuente: www.emprendedores.es

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