Cómo superar el Valle de la Muerte y no morir en el intento

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El Valle de la Muerte constituye un periodo de tiempo que llena de pánico a los emprendedores, porque superar esta fase del emprendimiento determina el éxito o el fracaso de la idea que se está materializando

Muchas publicaciones y organismos dirigen sus esfuerzos mayoritariamente en ayudar a los emprendedores en el arranque con herramientas importantes como financiamiento o asesoría legal y tributaria, pero pocos entes ofrecen la guía que necesita el emprendedor para mantener su barco a flote durante las tormentas a su paso por el Valle de la Muerte… muchos se preguntan después de zarpar… ¿y ahora qué?

El Valle de la Muerte es un período de los emprendimientos que atemoriza a todos aquellos que han decidido dejar atrás su comodidad financiera y perseguir sueños que le permitan obtener lucro y la vida que siempre han anhelado. Se contabiliza este valle en los primeros cinco años del emprendimiento, y tras ese lapso de tiempo, si el emprendimiento ha logrado sobrevivir, es más factible que tenga sostenibilidad y permanencia a futuro

Sobre este tema, la emprendedora y conferencista Ana María Romano comenta que “cuando un emprendedor ha logrado iniciar su proyecto comienza la verdadera prueba, los planes pueden no salir como esperaba y se presenta la necesidad de evaluar lo planificado, mantenerse en observación constante de lo que se va ejecutando. Es en este punto en el que muchos emprendedores se dan por vencidos y comienzan a aparecer las dudas, los miedos y hasta el fracaso”.

El emprendedor debe alcanzar durante sus operaciones el punto en que sus ingresos puedan cubrir sus gastos fijos y variables, lo que se conoce como el punto de equilibrio, y este ese punto el que marca el final del “Valle de la Muerte”, porque precisamente es entre el inicio del emprendimiento y la llegada a tal solvencia que muchas empresas y proyectos literalmente mueren.

Causas de defunción

Planes sin ejecución. Muchos emprendimientos mueren antes de nacer, sus ideadores sólo se quedan en eso y las ideas no pasan de la intangibilidad de la imaginación a lo tangible del mundo real, y si la idea se llega a iniciar, muchos huyen apenas se presentan los primeros indicios de problemas. La falta de compromiso real con el proyecto es una clara amenaza para su nacimiento y sobrevivencia, sobre todo cuando quien lo ejecuta no es el padre de la criatura, lo que hace que no sienta pertenencia ni pasión y esto puede llevar al abandono del proyecto.

La causa más común para la muerte de los emprendimientos es la falta de recursos para ejecutar la idea. Generalmente el capital inicial es aportado por el emprendedor, pero muchas veces no es suficiente y por tanto debe tener la capacidad de encontrar financiamiento que le permita llevar el barco hasta el puerto del punto de equilibrio, si logró dar inicio a su emprendimiento y no logra conseguir financiamiento para mantenerse lo abandonará a medio camino por falta de recursos, ya que hay que pagar las cuentas y debe cubrir sus gastos personales.

 El fantasma del flujo de caja

Otro fantasma que llena de pánico al Valle de la Muerte es el flujo de caja. Es una de las principales razones que llevan directo a la muerte un emprendimiento. En este respecto, Romano opina que “es muy importante mantener controles adecuados en materia financiera y administrativa dentro del emprendimiento, ya que las demoras en generar ingresos, bien sea por retraso en las cobranzas o en la facturación, por mal cálculo de los costos para establecer precios de ventas que desvirtúen la facturación, puede llevarnos directamente al fracaso. He visto muchos emprendimientos con un excelente producto y buen financiamiento y, sin embargo, detalles de falta de control en montos y tiempos de facturación y cobranza impiden el adecuado flujo de ingresos que permita cancelar obligaciones y realizar las compras para seguir operando”.

La hora correcta

Destacó Romano que uno de los aspectos a cuidar para evitar el Valle de la Muerte es iniciar el emprendimiento en un momento poco propicio. “Si lo iniciamos muy temprano podrían no darse aún las condiciones para tener suficiente impacto en el mercado, pero tampoco puede ser lanzado muy tarde, ya que la competencia puede haber cubierto la demanda que le correspondía al proyecto y se habrá perdido la oportunidad de cobrar un precio que permita percibir el valor de lo que se ofrece.

Fuera de foco

No perder el foco es primordial. Para Romano, otorgarle importancia a este punto es primordial, “debemos darle a nuestro emprendimiento impulso y energía como fundadores, sin desanimarse, y teniendo claro cuál es nuestro objetivo. Cualquier aspecto que distraiga la atención del objetivo, atentará contra la sustentabilidad del emprendimiento”.

Mantener un ojo en la competencia

 El Valle de la Muerte tiene fantasmas que compiten entre sí para no dejarte atravesarlo. Estos fantasmas son los competidores del emprendimiento, “cuando entramos en sectores en que ya existe competencia, debemos tomar consciencia de lo dura que puede ser y que formará parte de los obstáculos a enfrentar con un proyecto que apenas está comenzando, sin embargo, cuenta con la ventaja de poder mantenerse en secreto y tomar por sorpresa el mercado, con ofertas dirigidas a un segmento específico que la competencia está desatendiendo, capturando ese espacio del mercado”.

Perder el ánimo

“Cuando el camino se pone duro los duros se ponen en el camino. En un emprendimiento hay momentos muy difíciles, se presentan problemas uno tras otro, lo que pone a prueba la resiliencia del emprendedor, lo importante no es tener éxito en todo lo que se haga, lo importante es aprender de todo lo que no funciona y así fortalecer la confianza como emprendedor. Perder el ánimo no es una opción”, destaca Romano.

La paralisis del análisis

Otro de los aspectos importantes a cuidar incluye los tiempos de ejecución del proyecto, no adelantarse ni atrasarse permitirá cubrir a tiempo los compromisos. “Existen emprendedores que se quedan en lo que yo llamo ‘la parálisis del análisis’ y eso en una economía cambiante tiene costos financieros que un emprendedor no puede darse el lujo de incrementar por un retraso en los planes, ningún plan funciona adecuadamente si no se toma acción”.

Estimaciones y parámetros

La factibilidad de un emprendimiento, -prosigue Romano- se mide con la comprobación real de las estimaciones realizadas en el plan de negocios original, de esto depende que el proyecto genere o no ingresos y que los costos sean cubiertos o no por los ingresos obtenidos, cuando estas estimaciones no se cumplen, no debemos entrar en pánico, ni perder el objetivo, lo importante es corregir el rumbo a tiempo para determinar si es factible o no el proyecto. Lo más recomendable es que los datos de factibilidad del proyecto estén siendo evaluados constantemente y comparados con las condiciones reales del mercado y si es posible “castigarlos” es decir, expresarlos en condiciones menos optimistas, para prepararnos ante cualquier eventualidad que se presente.

Una última, pero muy peligrosa, razón de muerte de las empresas que comienzan es que asumen riesgos no calculados, sin evaluar constantemente el proceso productivo y hacer las correcciones antes de invertir todos los recursos en un producto que aún no satisface las condiciones óptimas de calidad, arriesgándose a tener que colocarlo en el mercado a un precio que no permita recuperar del todo su costos, por no cumplir con los estándares de calidad que correspondían, aseguró la especialista.

“Podemos incrementar nuestro crecimiento cuando estemos seguros de tener un mercado que se interesa en nuestro producto o servicio y que lo que ofrecemos cumple con lo estimado para satisfacer ese mercado, que nuestro equipo de trabajo dará soporte a las operaciones y que nuestro modelo de negocios es factible, porque se encuentra blindado ante las eventualidades”.

Sé realista y enfócate en sobrevivir

La prioridad es lograr que la empresa sobreviva. Todo lo demás pierde importancia. “Se debe estar atento a los cambios del entorno, mantenerse alerta para tomar decisiones rápidas y adaptarse a los cambios que sean necesarios, sin perder el enfoque. Generar flujo de caja que permita contar con capital de trabajo para responder ante los compromisos es lo principal. Tomar en cuenta las oportunidades que nos mantienen vivos y funcionando con presencia en el mercado aún cuando en primer momento no nos generen una alta rentabilidad, cuidar los costos con políticas de mínimo desperdicio y pedir ayuda de ser necesario. Todo esto cambiará sin duda tu capacidad de relacionarte y tu coraje dentro de la operatividad de tu emprendimiento, la adrenalina que permitía al hombre paleolítico a estar atento para hacerse con una presa que lo superaba en tamaño, es la misma que se activará en esta etapa y será de gran utilidad para mantener vivo el emprendimiento en este tránsito por el Valle de La Muerte”.

Sin pasión no hay paraíso

La  clave es trabajar en lo que nos apasiona -sentencia Romano-, con total entrega desde la pasión que mueve, varios autores ratifican que el éxito está en hacer algo que satisfaga tanto, que lo haríamos gratis y lograr que nos paguen por ello, los emprendedores más exitosos coinciden todos en una característica y es que están más motivados por provocar un impacto con su proyecto que en lograr el lucro.

Un buen equipo de trabajo

Más allá de los muchísimos beneficios que tiene el contar con un buen equipo, automotivado e identificado con el proyecto, tener miembro hábiles, idealmente formado por amigos, representa una gran protección para el emprendimiento, ya que en algún momento tendrán que apoyar durante etapas problemáticas con los ánimos en alto y la pasión por lo que se hace. Las áreas principales que deben estar fortalecidas son Ventas, Producción, y Finanzas, ya que estas áreas van a cuidar del mercado, el producto y el manejo de ingresos y costos, acortando de ser posible el tiempo para lograr el tan ansiado punto de equilibrio.

¿Se puede hacer hoy? ¡Se hace!

La procrastinación es un enemigo muy duro de los emprendedores. No habrá descanso algunas noches y fines de semana, vacaciones y actividades sociales, pero el esfuerzo será recompensado si el trabajo está enfocado en lo que se ama y apasiona. “Tiene mucha razón Paul Graham cuando indica que siempre debemos hacernos tres preguntas: ¿Qué es lo más importante que debo hacer para mi emprendimiento? ¿Lo estoy haciendo? ¿Por qué no?”

Menos es Más.

Menos es más es un lema del minimalismo, adoptado y promovido por Steve Jobs, y sirve para graficar la postura austera que deben tener los emprendedores al desarrollar su empresa. “Es probable que se tenga que sacar una versión frugal del producto al mercado en sus inicios, pero que permita obtener ingresos, mientras se mejora en imagen o presentación, pero la frugalidad será recompensada con la oportunidad de mantener en marcha el proyecto”.

Romano sostiene que se necesita humildad para aprender todo lo que se pueda, abandonar el orgullo aceptando los errores y para pedir favores a quien pueda ayudar. La austeridad, sostenida en el cuidado de los costos y los gastos, le mantendrá el oxígeno abundante a tus finanzas, dándole sostenibilidad en el tiempo a tu emprendimiento.

Y por último ¡Aprende de todos¡

“Menester es aprender del mercado, de los mentores, de la red de contactos y relaciones, de las finanzas, porque todos muestran información importante para corregir el rumbo. Para adaptarnos debemos estar conscientes de desarrollar la metanoia, esta transformación interna que se despierta cuando comenzamos a emprender debe ser por consciencia, aprendiendo a desaprender, ser consciente que hay cambios que tenemos que aceptar e incorporar a nuestra empresa y que debemos vencer la resistencia al cambio, estos cambios pueden ser de muchos tipos, grandes cambios, cambios sutiles, discretos, paso a paso, pero lo más importante es mantenerse enfocado en los resultados”.

Preparación y buen ojo

“Debemos ser capaces de usar al máximo las herramientas que preparamos, estar atentos al entorno para aprovechar las oportunidades grandes y pequeñas que se presenten para avanzar, manejar y administrar muy bien la energía para conservarla y usarla donde sea necesaria. Sólo confiando en ti, en tu proyecto, manteniéndote alerta y apasionado por lo que haces lograras el éxito, ¿qué hay momentos en que la rendición nos asecha? Sí, pero allí entra la acción del equipo y de la red de apoyo, para retomar la confianza en lograr el éxito. Hazlo, no te rindas, todos los emprendedores que hemos logrado éxito, hemos mantenido las constancia, la pasión, la persistencia, y la humildad para transformarnos, ¡tú también puedes!”, finalizó Romano.

Nota por Ana María Romano Sosa

Líder de Humanizarse A.C. www.humanizarseac.org anaromanososa@gmail.com

Ana María Romano, conferencista internacional y docente universitaria de origen venezolano, es la líder del movimiento de Servicio con Sentido Humano, un programa de formación nacido en Venezuela y cuyo campo de influencia, animado por el propósito de humanizar la prestación de servicios de salud en el mundo, ha venido creciendo en el escenario internacional durante los últimos años.

Doctora en Ciencias Gerenciales y Contadora Pública con maestría en Gerencia Tributaria, dio inicio formal a su misión de servicio con la publicación del libro “La gerencia de la muerte”, en coautoría con el Dr. José Luis Pardo, su tutor de doctorado. En dicho volumen, derivado de su tesis doctoral, queda desarrollado por primera vez un sistema integral de atención al paciente basado en los principios del servicio con sentido humano, cuya implementación se ha traducido en un crecimiento y

transformación de la experiencia para los pacientes, los familiares y los prestadores de servicios de salud.

Luego de haber vivido dolorosas experiencias personales y ajenas mientras ocupaba una alta posición gerencial en una importante clínica de su ciudad, reorientó su quehacer profesional hasta consolidar el programa de Servicio con Sentido Humano, que hoy es el buque insignia de la Asociación Civil Humanizarse A.C., en la que se desempeña como Coordinadora General, luego de casi 3 décadas de sólida experiencia como asesora financiera y contadora pública al frente de la prestigiosa

firma de asesoría empresarial Romano & Asociados.

Desarrolla su actividad docente en Global Tech University (universidad online con sede en España), la Universidad Valle del Momboy y la Universidad de Los Andes en el área de Postgrado, ambas en Venezuela.

Ha sido ponente en diversos seminarios y congresos nacionales e internacionales, incluyendo una ponencia TEDx sobre la gerencia de la muerte.

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