Protección de datos: el desafío que comienza antes de la sanción

La gestión de datos personales será una prueba clave para las empresas en Chile. Antes de pensar en sanciones, las organizaciones deberán demostrar que cuentan con procesos, responsables y trazabilidad para administrar correctamente la información que recopilan, usan, almacenan y eliminan.
Datos personales y preparación empresarial
El control efectivo de los datos en las empresas es sin duda la prueba de fuego que muchas organizaciones no han resuelto ad portas de la próxima implementación de la nueva Ley de Protección de Datos Personales.
Un reciente estudio de Deloitte y la Cámara de Comercio de Santiago muestra que el 52% de las empresas consultadas presenta un bajo nivel de preparación frente a la nueva normativa. Además, un 84% no cuenta con una política de privacidad actualizada ni tiene protocolos adecuados para reportar incidentes a la futura Agencia de Protección de Datos Personales, mientras que un 62% aún no capacita a sus trabajadores.
El cumplimiento empieza antes de la fiscalización
La Ley N°21.719 regula la protección y el tratamiento de los datos personales y crea la Agencia de Protección de Datos Personales, organismo que tendrá un rol central en la nueva institucionalidad del país en esta materia.
Además, la publicación del reglamento sobre modelos de prevención de infracciones entrega lineamientos concretos para identificar riesgos, establecer protocolos y mantener registros sobre el tratamiento de los datos. El desafío entonces ya no es solo conocer la ley, sino poder demostrar cómo se gestiona la información dentro de cada organización.
Trazabilidad y gestión responsable
Esto exige mirar más allá del almacenamiento digital. Se trata de saber quién accedió a un documento, qué versión se utilizó, cuánto tiempo debe conservarse y cuándo corresponde eliminarlo. Todo lo anterior forma parte de una gestión responsable de los datos.
Por ello, esta ley no puede reducirse a una política escrita, ya que requiere procesos, personas responsables y una trazabilidad que permita convertir el cumplimiento en una práctica verificable.
Datos personales como cultura organizacional
El verdadero cambio para las empresas estará en asumir que la protección de datos personales no es solo una obligación legal, sino también una forma de construir confianza con clientes, colaboradores, proveedores y usuarios.
En ese sentido, prepararse antes de la sanción implica ordenar la información, capacitar a los equipos, definir responsabilidades internas y contar con mecanismos que permitan responder de manera clara ante incidentes, solicitudes de titulares o revisiones regulatorias.

Por Rodrigo Mortara, CEO de Despapeliza