Edición 48
Fue súper duro, pero el resulta- do fue tan exitoso que esa misma persona nos pidió luego remode- lar su baño. Desde ese momen- to empecé a realizar varios otros proyectos pequeños, general- mente uno cada tres meses y me fui dando cuenta de la tremenda oportunidad que se abría, pues había mucha gente que necesi- taba asesoría especializada en re- modelación de espacios, pero que no tenía tantos recursos para con- tratar empresas grandes. Fue así que decidimos afrontar el desafío juntas con mi hermana Carolina. - Carolina: Yo en ese tiempo también estaba trabajando en otra empresa grande del rubro de terminaciones, pero cuando quedé embarazada quedé con poco tiempo disponible para mi maternidad y entonces vi a Javiera que era capaz de sacar adelante su emprendimiento, atendiendo unos pocos proyectos, y le propuse asociarnos. Así parti- mos. Al principio era una locura, porque cada una de nosotras te- nía su trabajo aparte, pero igual empezamos a crecer gracias a la difusión boca a boca. Y seguimos en ese ritmo, pasando de dos pro- yectos mensuales a cuatro, pero sin querer crecer más, por temor a perder nuestros respectivos em- pleos, hasta que llegó el estallido social y ambas fuimos despedidas. Ahí conversamos y decidimos que ese era el minuto de dar el salto de- finitivo, así que formalizamosnues - tra constitución como empresa, y enfrentamos el posterior período de pandemia con las herramien- tas e instrumentos necesarios para sacar adelante nuestra empresa y ganar un sitial en el mercado. ¿Y en qué consiste esta nueva dimensión de tu vida? Bueno, sigo siendo un defensor del amor por la cocina y en especial del patrimonio gastronómico de Chile, pero eso mismo me ha llevado hoy a vivir en un plano donde privilegio lo sustentable y lo saludable, y lo pro- yecto en mis acciones cotidianas, como el cultivo de mi huerta y mi trabajo en pos de una cocina infantil saludable, por ejemplo. Pero también estoy en un punto de la vida en que he vuelto a mis orígenes, porque re- cuerdo que mi abuelo amaba vivir de esta forma y hacia allá es donde quiero seguir mi caminar por esta vida. Algo que siempre tuve conmigo y que deseo proyectar porque ade- más de Carlo el cocinero, soy tam- bién amante de muchas otras co- sas y en especial de la vida circular. ¿Y cuáles son tus desafíos hoy? Tengo muchas actividades que me entregan máxima felicidad. Como, por ejemplo, la alimentación infantil. Durante siete años trabajé en la clí- nica de la UC en el departamento de nutrición y allí di mis primeros pasos para impulsar una alimentación sa- ludable. Hace algunos años participé en las campañas de ‘Elige Vivir Sano’, y hoy trabajo en la empresa Delibest, que da alimentación a 350 mil niños en Chile. Eso me ha permitido via- jar por todo el país para contribuir a mejorar el sistema de alimentación por medio de propuestas concretas para fomentar, los buenos hábitos de alimentación en niños pequeños. Lo hacemos mediante actividades lúdi- cas que les permitan conocer el valor de las frutas y preparar sus propias recetas en casa con ingredientes sa- ludables. Sobre esa base hacemos un levantamiento de los gustos de niños en edades vulnerables y podemos desarrollar minutas de alimentación positiva, y eso me motiva porque es un aprendizaje lúdico con gr n valor agregado. Además, sigo haciendo mi programa en canal 13 Cable y esta- mos en conversaciones para concre- tar otro pr grama, en Radio 13C, sobre alime tación sostenible. Es d cir, ya nome siento solo un cocinero, sino un diseñador de experiencias del buen vivir y esp ro seguir disfrutándolo así. ¿Crees que todos podemos llevar una vida sostenible? Por supuesto. Yo vivo en una parcela de más de 4 mil metros cuadrados, y eso me permite preparar mis alimen- tos con emillas y almácigos hechos con tierra de este mismo lugar. Por eso creo, que más allá del tamaño del terreno, hoy todos pueden dar este paso de volver a la tierra, a lo natural Fotografía Mario Salazar
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