El Twitter de Elon, la obsesiva historia de conquista del magnate al cuarto poder

No es sólo estelaridad. La historia de Elon y Twitter es parecida a la de Pitt y Aniston: pareja perfecta, química de novela jugosa, admiración popular que después de unos años sencillamente termina. En esta, la bestia depreda a su presa y la hace suya. ¿Podemos decir que descartamos el final feliz? No.
Por Natalia Vidal Toutin
Cuenta la historia que hace algo así como una década el ricachón del globo cayó rendido ante la habilidad de la red social Twitter. ¿Qué habilidad podría vulnerar al millonarísimo Elon Musk? Twitter jugó sus mejores cartas y le dio un espacio donde sentirse cómodo, querido y también desafiado. Esta historia tiene 4 tomos, Elon con Twitter fue capaz de desafiarse, enaltecerse, enriquecerse y admirarse.
Un match perfecto que desafortunadamente no termina a lo Walt Disney, pues el millonario compra su media naranja, la desprovee de simetría en la relación, le quita el poder de poner ciertas reglas y sencillamente la posee, como un emperador a sus esclavos.
Mr. Títulos sencillamente no aguantó. La acaudalada vitrina que la red social le ofreció hasta hace unos días, iba en franco detrimento de un hombre que hoy no reconoce límites ni acepta condicionantes de nada ni nadie y, por el contrario, ya le gusta poner sus propias reglas. Y bueno, Twitter, sobrevaluado y todo, tiene lo suyo, ¿no? US$44 mil millones de dólares.
Los 4 elementos de la conquista al magnate
Desafiarse.
Aunque él se ha autodenominado de muchas formas, una de las que más me gusta por su elocuencia es Mr. Titulares. A Musk no le bastó el doble grado de Economía y Física en la Universidad de Pensilvania, las transacciones multimillonarias, los viajes al espacio ni el reconocimiento global en emprendimientos tecnológicos. Con Twitter obtuvo distinción absoluta en categoría de Máster en titulares. Luego de “desbloquear”, como le gusta decir en estos días, la clave de enriquecerse en 140 caracteres, sencillamente quiso al “megáfono del mundo” bajo su mando, porque claro, a ese sistema, definitivamente ya lo hackeó.
Enaltecerse.
¡Cómo pesa el cuarto poder! La prensa vive y vivirá donde la evolución la lleve. Hoy con los ojos del mundo puestos en el consumo interactivo, bilateral y digital de la información, esos 88,8 M de seguidores que twitter le agrupó como comunidad, sencillamente le volvieron un semi dios de la cultura contemporánea. Las palabras de Elon son más consumidas que la legendaria prensa amarilla y hacen eco en los más diversos segmentos, llevándolo donde el nicho de la tecnología por sí solo no lo pudo llevar.
Enriquecerse.
Elon aprendió a hacer plata en 140 caracteres. No lo hizo una ni dos veces, lo hizo un sistema de monetización, sus palabras incidiendo en alzas o bajas de indicadores de orden mundial. Lo resumimos en un ejemplo sencillo. Dogecoin. Sabemos que Elon es devoto de las cripto. Bueno, Dogecoin muy lejos de tener la popularidad de Bitcoin o Ethereum, consiguió un alza de 30% en su valor de divisa a partir de un insípido meme publicado en su cuenta de Twitter. Wow Elon! What are u doing!
Admirarse.
No hay magnate que de su narcisismo no venga, ¿no? Y Elon debe llevar un buen par de kilos de él en el cuerpo. ¿Merecidos o no? Quiénes somos para juzgar. Lo importante es que con todo lo anterior, el empresario sabe perfectamente de qué es lo que es capaz y qué lujitos de multimillonario puede darse. He ahí el fin de la relación equitativa y el inicio de la posesión de Musk por Twitter.
¿Y ahora qué?
El desenlace de esta historia está por verse. Según la prensa internacional y en propias palabras, Elon dice incurrirá en los siguientes cambios, o eso planea:
- Liberará las políticas de restricción a la publicaciones y las flexibilizará en nombre de la libertad de expresión y la cabida de todos en el que Jack Dorsey, co-fundador de Twitter, llamó la “conciencia global”.
- Transformará el algoritmo actual por un protocolo de comunicación abierto que regularía el manejo de información y bases de datos y, a la vez, podría dejar de funcionar de manera gratuita y pasar a ser de suscripciones.
- Aplicar mecanismos para derrotar los bots de spam autentificando a las personas.
Y tú qué crees, es esta la historia de final feliz o podría transformarse en un drama. ¿Yo? Yo no concibo la imagen de Elon sin drama.