Negocios familiares: claves para perdurar en el tiempo

Mantener un círculo de accionistas reducido; implementar estructuras de gobierno profesionales para la familia y propiedad; contar con un directorio fuerte; tener una estrategia clara y enfocada en la innovación; preparar a las futuras generaciones, así como aprovechar su talento, son algunos aspectos a considerar.
Un 80% de las empresas familiares desaparece en la tercera generación. Así lo avalan diversos estudios sobre la materia, explicó Claudio Müller, director de la unidad de Educación Ejecutiva (UEjecutivos) de la FEN U. de Chile en el webinar Cómo preparar a la próxima generación para administrar la empresa familiar, que dictó el pasado 17 de octubre, Johannes Ritz, master of International Business, Florida International University, y Lecturer en Munich Business School.
Müller añadió que si bien “no hay recetas específicas”, para romper con estas cifras, se pueden traspasar las experiencias de empresas familiares centenarias, que han superado esta barrera, las que, en su mayoría se encuentran en Europa, a las empresas latinoamericanas, que por historia son más jóvenes.
The Coatinc Company es una de ellas. Partió en el año 1502 y, junto a ella, otros siete casos más de empresas alemanas iniciaron actividades antes del año 1600 y aún perduran, ejemplificó Ritz.
Pese a su larga data, estas compañías no son tan grandes, en términos de trabajadores, y sus negocios se enfocan en nichos específicos, tales como manufactura de vidrios, imprenta, productora de envases de perfumes, entre otras, por lo que no han crecido tanto. Sin embargo, existen otros ejemplos de empresas que demuestran lo contrario, pues han crecido y diversificado sus negocios, moviéndose hacia otros sectores. Es el caso del grupo Franz Haniel & Cie. GmbH, que nació en 1756, y, en la actualidad, es una de las empresas familiares más grandes del país germano, que comercializa materiales de construcción, se encuentra en el negocio farmacéutico y de inversiones financieras, entre otros.
“Para que el crecimiento del patrimonio sea estable, se requiere que a medida que la familia crece biológicamente, el negocio lo haga también”, sostuvo Ritz.
Rompiendo la estadística de la tercera generación
Para la sostenibilidad del negocio, desde la perspectiva de la familia, la clave está en reducir la complejidad creciente que significa que se sumen más personas al negocio y tomar buenas decisiones para el negocio en el futuro. “Las familias que han logrado mantenerse en el tiempo tienen estas dos preguntas bien resueltas”, destacó Ritz.
Como receta, durante siglos, las familias han mantenido el círculo de accionistas reducido, dijo Ritz. Sin embargo, precisó que en los negocios de hoy y a futuro se requiere implementar estructuras de gobierno profesionales para la familia y propiedad. “Las familias que han crecido en familia y empresa, tienen gobiernos bien estructurados, pues saben cómo funcionan y conocen su rol”. Asimismo, dijo que resulta necesario preparar a las futuras generaciones para gerenciar la empresas, la estructura de gobierno y sus roles.
Sobre este último aspecto, indicó que es fundamental hacerlo desde que son pequeños, formando personas con los valores familiares, responsables, y emprendedoras. De igual manera, también enfatizó que se debe poner acento en la parte técnica, que tiene que ver con que conozcan el negocio, y desarrollen competencias de propietario, tales como poder leer e interpretar un balance, por ejemplo, y conocer temas básicos de un informe financiero. “Este conocimiento es indispensable para cualquier propietario esté o no en el negocio. Si no tengo esas competencias, no voy a poder cumplir roles y aportar”, puntualizó.
Desde la mirada de las empresas, Ritz sostuvo que las preguntas que las familias deben resolver tienen relación con potenciar el crecimiento del negocio y mantenerlo competitivo generación tras generación.
Para ello, señaló que se requiere contar con “un directorio fuerte, que cuente con directores profesionales; una estrategia clara y enfocada en la innovación; y aprovechar el talento de la próxima generación, a través del emprendimiento de áreas nacientes que pueden aportar a la empresa principal, para mantenerse competitivos”. Esto no es sencillo, pues al tratar de equilibrar el crecimiento en el tiempo hay que considerar el cambio que se genera en las costumbres, en las industrias, entre otros factores, aclaró Müller.
En el encuentro, también participó Felipe de Toro, director de Hacienda Los Lingues, quien dio a conocer su experiencia como miembro de una de las empresas familiares más antiguas de Chile, cuyo negocio agrícola partió en el siglo XVI, el que hoy se ha diversificado a otros sectores, como el Inmobiliario, Inversiones y Turismo.
Por Sandra Vacca S.