6 de cada 10 profesionales en Chile prefieren el trabajo híbrido y un 0% de la Generación Z optaría por la presencialidad absoluta

Un nuevo informe WeWork & PageGroup elaborado en 2026, en base a cerca de 3.000 encuestas digitales y 150 entrevistas en cinco países de Hispanoamérica, revela que el trabajo híbrido es el modelo preferido por los profesionales en Chile. El estudio también muestra un uso creciente de la inteligencia artificial en el trabajo y una fuerte demanda de beneficios corporativos más personalizados, especialmente entre los más jóvenes.
Trabajo híbrido y brecha entre deseo y realidad
En Chile, la distancia entre lo que el talento espera y lo que las empresas ofrecen sigue siendo amplia. El nuevo estudio de WeWork & PageGroup, “La experiencia laboral 2026 en Chile: Ganar bien, vivir mejor y crecer sin renunciar”, confirma que el trabajo híbrido es, por lejos, el modelo preferido por los profesionales chilenos: mientras hoy la mayoría trabaja de forma 100% presencial, 42,95%, y solo un tercio lo hace bajo un esquema híbrido, 33,11%, al preguntarles por su modalidad ideal el escenario se invierte. El 62,3% dice preferir el trabajo híbrido, y apenas el 19,67% optaría por la presencialidad completa.
Esta misma tendencia se repite en el resto de la región. El esquema 100% presencial ha variado en Hispanoamérica: del 16% en 2023, subió al 48% en 2025 y hoy se ubica en 36,88%. El modelo híbrido, en tanto, todavía no logra cerrar la brecha entre deseo y realidad: solo el 38,43% de la muestra regional trabaja bajo este esquema, pese a que el 59,9% lo prefiere explícitamente, una diferencia de casi 21 puntos porcentuales.
Organizaciones ante una nueva preferencia laboral
“El talento ya tomó una decisión clara sobre cómo quiere trabajar. El desafío para las organizaciones ya no es debatir si el modelo híbrido llegó para quedarse, sino diseñar espacios y políticas que efectivamente respondan a esa preferencia, en lugar de administrar una brecha que solo genera desgaste y fuga de talento”, señala Claudio Hidalgo, presidente regional de WeWork Latinoamérica.
La oficina, entre el ruido y las oportunidades perdidas
El estudio también identifica los principales puntos de fricción entre el talento chileno y el espacio físico de trabajo. Los profesionales mencionan, sobre todo:
- Dificultad para concentrarse en espacios abiertos y ruidosos, 47%, el factor más señalado.
- Déficit de aforo y mobiliario en la oficina, 39%.
- Ausencia de beneficios que compensen el regreso presencial frente al trabajo remoto, 38%.
- Falta de servicios complementarios —estacionamientos, comedores, baños—, 37%.
En cuanto a cambios físicos recientes, uno de cada cuatro colaboradores chilenos, 24,6%, cambió de oficina en los últimos tres años: un 10,8% se trasladó a instalaciones más grandes y un 13,8% a espacios más reducidos, mientras que la mayoría, 75,4%, se mantuvo en su misma sede corporativa.
Trabajo híbrido, inclusión y espacios físicos
Entre quienes sí se trasladaron a oficinas más grandes, el estudio detectó un vacío en materia de inclusión: persisten demandas no resueltas de accesibilidad, como la falta de espacios y equipamiento para personas neurodivergentes, 21%, y la ausencia de condiciones para personas con movilidad reducida o discapacidad, 15%. Ninguno de estos aspectos figura como una mejora significativa en la muestra.
La Generación Z le da la espalda a la presencialidad absoluta
La edad y el nivel de responsabilidad dentro de las organizaciones también influyen en cómo se percibe el regreso a la oficina, sumando una nueva capa de complejidad al diseño de políticas laborales comunes.
La brecha generacional es contundente: entre quienes prefieren un esquema 100% presencial, 65,45% pertenece a la Generación X, 29,10% son Millennials y 5,45% Baby Boomers. La Generación Z, en cambio, no tiene representación alguna en ese grupo, 0%: es la única generación que no cuenta con partidarios de la presencialidad absoluta.
Inteligencia artificial en el día a día laboral
El uso de IA en el trabajo se consolida con fuerza entre los profesionales chilenos, principalmente para:
- Búsquedas y redacción, 68,52%.
- Análisis de datos e insights, 56,72%.
- Generación de contenido, 51,80%.
La confianza en esta tecnología también crece: el 90,49% considera que puede optimizar la eficiencia laboral —7 puntos porcentuales más que en 2025— y el 84,59% la percibe como una herramienta de apoyo que no reemplazará su rol, frente al 82% del año anterior.
IA, automatización y futuro del empleo
Sobre el impacto en la carga de trabajo, poco más de la mitad, 52,13%, estima que entre un 11% y un 30% de sus tareas actuales podría automatizarse, 9 puntos porcentuales más que en 2025. Aun así, la mirada sobre el empleo es más cautelosa que catastrofista: mientras un 35% cree que la IA reducirá los puestos disponibles en su industria, un 45% —la mayoría— estima que se mantendrán sin cambios.
“La adopción de la inteligencia artificial en Chile ya no depende de la curiosidad individual, sino que se está transformando en una competencia laboral básica. Lo interesante es que, a medida que el talento gana experiencia práctica con estas herramientas, disminuye el temor a ser reemplazado y aumenta la confianza en que la IA libera tiempo para el trabajo que realmente aporta valor humano”, comenta Hidalgo.