Ley Antievasión: ¿Oportunidad o reto?

Por Nicole Revillot, Country Manager de TUU
Un cambio significativo para las pequeñas empresas
La Ley Antievasión representa un cambio trascendental para el ecosistema empresarial en Chile. Este esfuerzo busca reducir la evasión fiscal mediante medidas que fortalecen la transparencia financiera y el monitoreo de transacciones. Según las estimaciones, esta normativa permitirá recaudar un 1,5% del PIB, lo que equivale a aproximadamente US$4.500 millones. Sin embargo, este impacto también alcanzará a miles de pequeñas empresas no formalizadas, obligándolas a enfrentar el desafío de empezar a tributar.
Los beneficios de la formalización
Aunque el proceso de formalización implica nuevos trámites y gastos, como iniciar actividades o pagar multas, también ofrece importantes beneficios. Las pequeñas empresas pueden acceder a créditos, fondos de apoyo e incluso mejorar la confianza de los clientes. En un mercado competitivo, formalizarse no solo cumple con la normativa, sino que también refuerza la reputación y estabilidad del negocio.
Tecnología: una aliada clave en el proceso
Hoy en día, la tecnología puede simplificar el proceso de formalización. Herramientas como plataformas de pago permiten gestionar transacciones, emitir documentos electrónicos y cumplir con las exigencias del Servicio de Impuestos Internos (SII). Estas soluciones reducen la carga administrativa, permitiendo a los emprendedores enfocarse en sus operaciones diarias sin sentirse desbordados.
Oportunidades de crecimiento a través de la formalización
Es comprensible que esta normativa genere incertidumbre, especialmente entre los pequeños empresarios. Sin embargo, la formalización también ofrece oportunidades como mayor seguridad jurídica y acceso a financiamiento. Este paso puede ser crucial para profesionalizar el negocio y proyectarlo a largo plazo.
Empatía y apoyo para enfrentar los retos
El camino hacia la formalización no es igual para todos. Para muchos, implica retos financieros y emocionales. Por ello, es fundamental brindar apoyo y acompañamiento a los emprendedores, asegurando que no enfrenten este proceso solos. Con las herramientas y el respaldo adecuados, formalizarse puede convertirse en una oportunidad para estructurar el negocio y llevar sus sueños más lejos.
Una oportunidad para crecer y prosperar
La Ley Antievasión no solo plantea desafíos, sino también abre puertas para que los emprendedores fortalezcan sus negocios y accedan a nuevas oportunidades. Con empatía y un enfoque en soluciones prácticas, como la tecnología, este cambio puede ser el impulso que muchas pequeñas empresas necesitan para crecer y prosperar.